Calquera tempo pasado foi mellor

No creo que haga falta hablar de la actual situación de la liga española de fútbol, donde Madrid y Barcelona se reparten los títulos desde hace 8 años. Sería muy hipócrita por mi parte decir que esta situación me desagrada, dado que tras una infancia en la que los otros niños me miraban raro por llevar una camiseta azulgrana, mola ver que tu equipo tiene al menos la mitad de posibilidades de terminar la temporada como campeón. Pero de esa niñez traumática no solo conservo malos recuerdos futbolísticos. Mi Barça no ganaba, pero no por ello la Liga perdía emoción, como pasa ahora desde la jornada 10, donde la primera y segunda posición solo serán ocupadas por dos equipos el resto del curso. Era bonito ver al Celta y al Depor luchando por entrar en la Champions; cómo el Valencia se resarcía de sus dos finales de la Liga de Campeones perdidas de manera consecutiva ganando dos ligas en tres años; como la Real Sociedad juntó una generación brutal que luchó por el título hasta la última jornada…
El fútbol ha sido especialmente cruel con Galicia, cuyos días de gloria parecen quedar lejos. Si antes tenía dos equipos peleando por las plazas europeas, ahora, mientras escribo estas líneas, van a jugar el primer derbi en años… en Segunda división. En este artículo pretendo recordar los años dorados de estos dos equipos, que me pillaron cuando vivía en Galicia así que los viví bastante desde dentro.

Celta de Vigo:

Puede que sus éxitos no sean recordados con tanta nitidez por haber coincidido su mejor época con los años dorados del Depor, y es una lástima que no llevase ninguna copa a las vitrinas de Balaídos (sin embargo, fue elegido mejor equipo del mundo del mes, en febrero de 2001, por la IFFHS), pero este conjunto destacó por su juego rápido y vistoso.
Su despegue se debió a la llegada de jugadores como Makelelé, Revivo, Giovannella, Karpin, Mostovoi, Gustavo López, Caballero y, poco después, Catanha y Pinto entre otros. Fichados a bajo precio, llevaron al conjunto de luchar por la permanencia a ser un fijo de la UEFA y alcanzar la Champions un año.
Jugadores Míticos: si bien todos los mencionados anteriormente formaron el mejor grupo de futbolistas que han visto en Vigo, eran dos los máximos exponentes del club: en primer lugar, “el Zar” Mostovoi, un lujazo de jugador. El ruso derrochaba clase y fútbol, tenía una volea espectacular y un temible tiro lejano. Pero se ganó a la hinchada por su comportamiento exaltado, protestando hasta el límite, no faltando a ninguna tangana. Es el jugador que más veces ha vestido la camiseta celeste en Primera. Buscad en Youtube “generación Mostovoi”, un vídeo genial que mezcla sus mejores goles y regates con su carácter polémico. Y por esto también se caracterizaba el otro referente del club, que también era ruso: Valeri Karpin. Entre los dos formaban uno de los tándems más creativos de la última década, aunque la fama de protestón nunca abandonó al rubio mediapunta.

Logros: además de encadenar seis participaciones consecutivas en Europa, no creo que nadie en Pontevedra olvide aquellos octavos de final de la Champions contra el Arsenal, en el que pusieron al todopoderoso conjunto londinense (era la época de Henry, Pirés, Bergkamp…) en apuros. La eliminación fue el principio del fin, porque la competición europea desgastó mucho al equipo, que descendió ese mismo año.

Deportivo de la Coruña:

Si bien tuvo el precedente del “Superdepor”, que a punto estuvo de arrebatarle una Liga al Barça, fue bajo la dirección de Irureta (y la presidencia de Lendoiro) entre 1998 y 2006 cuando los coruñeses se hicieron unos fijos de las competiciones europeas, llegando a ganar una Liga (y dos subcampeonatos), una Copa del Rey y dos Supercopas de España. Al igual que sus vecinos de Vigo, el Depor logró juntar una generación excepcional, pero gozó de mayor continuidad (algunos de los integrantes del mencionado “Superdepor” protagonizaron también la “era Irureta”, como Fran, Donato o Mauro Silva), formando un bloque muy sólido con jugadores que se conocían y complementaban muy bien, como Naybet, Manuel Pablo, Diego Tristán, Roy Makaay, Songo´o, Molina, Sergio, Djalminha y Valerón.
Jugadores Míticos: resulta difícil escoger a un par de jugadores de esta plantilla de leyenda, pero personalmente me quedo con Fran y Valerón (aunque me sabe mal no escoger a Donato y Djalminha, otra vez será).
Hablar de Fran es hacerlo del máximo estandarte de los deportivistas. Jugó 14 temporadas (1991-2005), siendo el jugador que más veces ha jugado con la camiseta blanquiazul en Primera División. Empezó a destacar paralelamente al crecimiento de su equipo, lo que le dio un rápido reconocimiento. Pese a estar a punto de irse a Madrid primero y Barça después, permaneció fiel a sus colores y se retiró en el club de sus amores, algo que la afición de La Coruña nunca olvidará. Y qué decir respecto a Valerón. Está en su undécima temporada en el equipo, y es posiblemente el jugador con más clase (con permiso de Djalminha) de su historia. Las lesiones le han lastrado las últimas temporadas, si bien es cierto que nunca ha dejado de sentir los colores y el año pasado fue el jugador que más puso de su parte para evitar el descenso del equipo.
Logros: entre sus títulos destacan la Copa del Rey del 2002, que ganó al Real Madrid en su estadio (se jugaba allí con motivo de su centenario y paso a conocerse como “el centenariazo”). Sin embargo, es imposible olvidar su gesta en los cuartos de final de Champions de 2004, cuando perdió con el Milán en San Siro por 4-1. Parecían eliminados, pero en Riazor ganaron 4-0, protagonizando una de las mayores remontadas de los últimos tiempos. Solo el Oporto de Mourinho les privó de la final.

Artículo escrito por: Mario Alija

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