10 años sin Los Rodríguez

“2% de rumba, 98% de rock”, así se definían a si mismos uno de los grupos más influyentes en la música española en la década de los 90, Los Rodríguez.
Banda española-argentina compuesta por Andrés Calamaro a la voz y teclado, Ariel Rot y Julián Infante como guitarristas y German Vilella a la batería, sin olvidar la imprescindible labor de Guillermo Martín, Candy Abelló y posteriormente de Daniel Zamora como bajistas.
En 1990, Julián Infante y Germán Vilella tocaban en un conjunto en formación. Infante, quien había sido compañero de Ariel Rot en Tequila, decide llamar a este último para incorporarlo a la banda. Ariel Rot se comunica con Andrés Calamaro, con quien ya había tocado en Argentina, para llevarlo al grupo. De este modo, Andrés y Ariel viajan a España y el nuevo cuarteto debuta con la canción “Princesa” de Joaquín Sabina.
A pesar del escaso éxito con la publicación de sus primeros álbumes Buena suerte en el 91 y Disco pirata en el 92, la banda no se da por vencida y en el 1993 llegaría la recompensa con Sin documentos que lanzó al grupo a la fama, convirtiéndolo en uno de los grandes del rock en español a ambos lados del charco; con canciones tan conocidas como la que comparte el nombre con el título del álbum o “Dulce condena”.
Su último disco con canciones inéditas llegaría en el 95, Palabras más, palabras menos, alzando un éxito aún mayor que el anterior con temas que quedarán para la historia como “Para no olvidar” o “Mucho mejor”.
Pero será finalmente al año siguiente, con la publicación de Hasta luego cuando la banda definitivamente se diga “hasta luego”, separándose sin dar unos motivos claros, a pesar de que todo parecía deberse a las diferentes disputas entre los miembros en los últimos años por la popularidad que estaba adquiriendo Andrés Calamaro, quien empezaba a dejar al resto de sus compañeros por detrás.
Con la disolución del grupo cada miembro prosiguió su ca-rrera artística por separado, con una amplia variedad entre los éxitos de cada uno. La culminación en solitario de Calamaro y la fama de Rot contrastarían con el negro final de Julián Infante, fallecido en el 2000 a causa del sida, Guillermo Martín también fallecido en el 2006 y el suicidio en 2007 del que había sido el último bajista de la banda, Daniel Zamora.
A pesar de todo, el último recuerdo de Los Rodríguez llegaría en el 2002 con el especta-cular recopilatorio Para no olvidar, cuyo título les define perfectamente, imposibles de olvidar.

Artículo escrito por: Leticia Suárez

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