3D

Es por todos conocida esta nueva moda de visualizar contenidos multimedia en “tres de”. Quien más o quien menos ha ido al cine a ver la última americanada o la reedición de un clásico del cine en 3D. Cualquiera ha podido ver esos sillones del Carrefour frente a una televisión enorme con dicha tecnología e incluso alguno con suerte habrá podido disfrutar de la Nintendo 3DS que los reyes han traído a su primo pequeño.
Pero, ¿cómo funciona la visualización del 3D?
Dependerá principalmente del tipo de gafas usadas. Podemos decir que hay dos tipos, activas y pasivas.

TIPOS DE GAFAS
GAFAS PASIVAS
Utilizando este tipo de gafas el efecto de sincronización de imágenes pantalla-lentes se consigue sin ningún sensor externo. Hay dos subtipos de gafas pasivas:
Anaglíficas
Fueron las primeras gafas 3D que se inventaron pero ya han caído en desuso. Estas gafas usan dos colores, normalmente rojo y azul, con el objetivo de filtrar las imágenes para conseguir el efecto 3D.
Una pantalla que utilice este tipo de gafas mostrará 2 combinaciones de imágenes superpuestas y ligeramente desincronizadas respecto a su posición, una de ellas de tono azul y la otra de tono rojo, de forma que al mirar a través de las gafas mencionadas anteriormente, ambas imágenes convergen para formar en nuestra retina una sola imagen con profundidad. Esto funciona de la siguiente manera:
La lente de color rojo filtra la imagen roja para un ojo mientras que la azul lo hace para el otro. De esta forma cada ojo ve el contorno de la imagen opuesta en color y posición, haciendo que el cerebro interprete una sola imagen con profundidad.

Polarizadas
Son las gafas utilizadas actualmente, sobre todo en el cine. Sus lentes filtran las ondas de luz y las proyectan a ciertos ángulos, cada una de ellas solo permite pasar la luz que es polarizada de una forma compatible, es decir, cada ojo solo ve una composición de imágenes en la pantalla, algo imprescindible para poder tener la sensación 3D.
Las gafas polarizadas se están imponiendo a las gafas anaglíficas por varios motivos entre los que se puede destacar una reproducción más fiel al color real y una mejor experiencia de tridimensionalidad.
Las gafas polarizadas tienen el aspecto de la fotografía (sí, parecen las típicas gafapasta).

GAFAS ACTIVAS
Las gafas activas incorporan un sensor infrarrojo con el objetivo de sincronizar las imágenes procedentes de la pantalla con las lentes de las gafas. Al ser el tipo de gafas más complejas del mercado, también serán más pesadas y más caras por lo que su uso se restringe principalmente a televisiones personales.
Estas gafas necesitan además conectarse con la pantalla mediante un conector de señal sincronizado estereoscópico, el cual utiliza tres pines para sincronizar las lentes LCD con la pantalla 3D, donde uno de ellos lleva la señal eléctrica, otro actúa como tierra, y el tercero transporta la señal sincronizada estéreo.

3D SIN GAFAS
Actualmente una línea de mercado que cada vez tiene mas peso, sobre todo a nivel usuario, es la posibilidad de visualizar imágenes en 3D sin la necesidad de usar ningún tipo de gafas. Tiene una serie de ventajas, como la comodidad de no llevarlas puestas. Algunos ejemplos los tenemos en televisiones para el salón o videoconsolas como la Nintendo 3DS capaz de reproducir imágenes estereoscópicas en 3D, tablets, teléfonos móviles y demás gadgets.
La técnica utilizada para tal fin es la autoesterescopia. Consiste en hacer llegar a cada ojo diferentes imágenes que difieren levemente de la misma realidad. Al superponer esas imágenes le permitimos al cerebro crear una sensación de profundidad y 3D.

LÍNEAS FUTURAS
Si pensamos como será en un futuro todo esto del 3D es inevitable pensar en reproducciones holográficas tridimensionales a tiempo real. ¿A quien no le gustaría recibir un mensaje tridimensional proyectado por un droide?
La holografía es una técnica de reproducción de imágenes tridimensionales, basada en el registro de un rayo de luz láser sobre una emulsión sensible especial. Tomando la imagen proyectada diferentes perspectivas en función de la posición del observador se consigue el efecto. No es simplemente un dispositivo plano que “nos engaña” dándonos una sensación de profundidad, sino la recreación de una imagen en tres dimensiones.
En una pequeña clasificación tenemos básicamente dos tipos de hologramas: hologramas de transmisión, que son visibles al ser iluminados por detrás, y hologramas de reflexión, que son visibles al ser iluminados con luz procedente del lado del observador.
Hacia dónde llegará la tecnología no lo sabemos, pero una cosa es segura y es que el 3D avanza de manera vertiginosa y no tardaremos en acostumbrarnos a ello.

Artículo escrito por: Javier Ganso & Oscar Barba

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