Las políticas de privacidad

Seguro que a estas alturas, todos habéis oído hablar de las políticas de privacidad, algo que en un principio nadie se leía y todo el mundo aceptaba sin razón aparente. Pero parece que ahora, alguien se ha puesto a leérselas, y ha descubierto verdaderas barbaridades. Las más famosas hasta el momento son las de Google, quizá por haberse producido un cambio en ellas hace unos meses. Ha sido un caso muy sonado, ya que las condiciones de uso y privacidad han sido cambiadas cuando todos los usuarios de Google habían aceptado las anteriores, y ahora tienes que aceptar las nuevas o perderás todo el acceso a aplicaciones de Google como Gmail, Google Docs, Picassa o Youtube. Y claro, nadie, o casi nadie, quiere renunciar a todo esto por dar un poco de privacidad.

Parece ser que Google necesitaba un lavado de cara, veía necesario simplificar sus más de setenta políticas diferentes e intentar unificarlas en una sola. También, pretenden modificar las políticas para hacerlas más cercanas y comprensibles a todos los usuarios, a pesar de que sea un tanto por ciento muy bajo en número de usuarios que se las lee. Como pude leer el cuatrimestre pasado en mis apuntes: “La lectura no es una acción trivial para el usuario”.

Por otro lado, la excusa de Google para hacer este cambio en sus políticas era una “mejora“ en sus aplicaciones. Al parecer, ahora Google centrará parte de sus esfuerzos en recoger información sobre las preferencias de los usuarios para producir resultados más satisfactorios y más centrados en sus intereses. Dicho así, todos estamos tardando en aceptar sus políticas, al parecer nos van a ayudar, pero como todo en esta vida, éstas tienen letra pequeña.
Para que os hagáis una idea de la información que recoge Google:
• Información sobre búsquedas en Google.
• Videos vistos en Youtube.
• Sitios visitados en Google Maps.
• Lecturas con Google Reader.
• Movimientos y publicaciones en Google+.
• Información en los correos que enviamos y recibimos en Gmail.

Si esa información que obtienen de nuestras preferencias, solo se utilizara para búsquedas y consejos, estaría bien, pero es que también puede ser utilizada para la publicidad. Muchos pensaréis que si es para publicidad, no molesta a nadie, pero sin ir más lejos, esta tarde he comprobado para qué usan todo esto.
He estado mirando portátiles en la FNAC, en su web, y estoy barajando entre cuatro portátiles de diferentes marcas. Todavía no he tomado una decisión, ya que en una tarde tomar este tipo de decisiones no es bueno. Más tarde, viendo un video en YouTube, unos trinta minutos después, me ha salido un anuncio de FNAC. Diréis que será una casualidad, pero es que resulta, que en ese anuncio salían tres de los cuatro portátiles que he estado mirando y me estoy pensando comprar. Casualmente, el que más veces he mirado y comparado, era el primero que salía.
Un servidor que ya conocía esto, no ha sido impresionado ni influenciado por estos anuncios, pero personas como nuestros padres u otras que no usan con frecuencia Internet, desconocen todo esto, y pueden ser usados al antojo de las grandes marcas. Os invito a que hagáis la prueba.
Requieren una mención aparte, los dispositivos móviles Android, que también pertenecen a Google, por si alguien no lo sabía. Para poder manejar un Smartphone con Android instalado, es necesario disponer de una cuenta de Google, que ahora también queda bajo el amparo de las nuevas políticas de privacidad.
Google puede realizar muchas tareas en nuestro terminal como por ejemplo:
• Almacenar información sobre nosotros y nuestras preferencias en local.
• Información de nuestra localización, gracias al GPS que poseen la mayoría de los nuevos Smartphones.
• Toda la información mencionada anteriormente, pero realizándose a través del móvil.
Da un poco de miedo toda la información que se recoge sobre nosotros. Tanta información hace que conozcan nuestros gustos, preferencias y aficiones de tal manera, que disponen de un perfil completo de nuestra persona.
Pero esto no tiene que ver solo con el gigante Google. Otras grandes empresas del sector de las redes sociales como la archiconocida Facebook, se dedican a recoger esta clase de información. Movimientos en la red social que quedan recogidos para que Facebook los utilice como quiera. Sin ir más lejos, deberíamos leernos las políticas tanto de Facebook como de Tuenti, para ver qué ocurre con las fotos que publicamos en ambas redes sociales y qué derechos tenemos sobre ellas.
Mucho cuidado, nos vigilan.

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