Pasión en el Fútbol

Muchas son las veces que he oído en boca de alguien la frase “son 22 tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón”. Cierto, eso es lo que se puede ver, pero detrás de los entrenadores y los millones de euros que se mueven están multitud de hinchas que experimentan momentos increíbles cuando su equipo es capaz de meter un gol, ganar un encuentro o hacerse con un trofeo. Es difícil explicar lo que se siente, pero un deporte que es capaz de conseguir que dos personas totalmente desconocidas se abracen, salten de alegría o griten como si se conocieran de siempre, libre de discriminaciones raciales, políticas o económicas merece otro adjetivo. ¿Quién no ha preparado su bocata de tortilla para pasar una tarde en el estadio con amigos, hijos, pareja, familia? El fútbol es un deporte como otro cualquiera, sí, pero capaz de dejar las calles de Madrid desérticas, las tiendas vacías. Aficiones que son capaces de recorrer miles de kilómetros para estar y poder apoyar a su equipo, cuyo estado de ánimo puede variar a lo largo de noventa minutos o incluso conseguir que un país en crisis se olvide de ello durante dos horas. Luego, por supuesto, vuelta a la realidad. Miles de ejemplos podría poner para entender que no es sólo un deporte, y que existe una conexión manifiesta y real entre el jugador que disputa el partido y lucha por la clasificación y el aficionado que sufre y se emociona con cada lance del juego. No debemos confundir , también sea dicho de paso, la pasión y el sentimiento con el fanatismo que a veces puede llegar a traer desgracias como la ocurrida hace muy poco en Egipto en el que un partido se convirtió en una batalla campal que acabó con 73 personas muertas y 136 heridas o las numerosas avalanchas que hemos visto tantas veces por la televisión en Sudamérica, e incluso sin ir tan lejos enfrentamientos entre aficiones en España que acaban por enturbiar este deporte.

Todo esto para decir que no es simplemente “un partido” y a parte de este sentimiento y pasión por este deporte, ya de todos es conocido el mundo paralelo que genera el deporte rey. Negocios, marcas comerciales, medios de comunicación, publicidad, política…

Artículo escrito por: David Galende

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