Arenal Sound Festival 2012

El pasado verano, la playa de Burriana (Castellón) se convirtió en el epicentro europeo de la música indie en la 3ª edición del Arenal Sound Festival. Una semana en la que se sucedieron los conciertos de manera ininterrumpida, con un repertorio de artistas envidiable, una situación espectacular (un escenario hasta tenía playa propia), a un precio más que asequible (la semana salió, incluyendo el precio del autobús y la entrada, por 210 euros) y que os voy a contar desde mi propia experiencia y mi opinión particular. Por tanto, lógicamente, no hablaré de los conciertos a los que no fui, que fueron muchos por coincidencia de grupos u horas altamente intempestivas.camping - copia

El primer día te deja la sensación de que ya puede ser una jodida pasada de festival para que te merezca la pena tanto sufrimiento. Sí, sufrimiento. Después de, en mi caso, casi doce horas de viaje, tocó hacer una cola de cinco horas y media a pleno sol para recoger la pulsera que da acceso a los conciertos. ¿La razón? Solo cuatro personas recogiendo las entradas. Repito: cuatro. Para 54.000 entradas vendidas. Para colmo, la organización tuvo la brillante idea de no poner vallas para marcar la fila, así que la cola se transformó en un embudo alrededor de la carpa de abonos, donde cuanto más te acercabas más apretadoa estabais tú y tu equipaje.
Una vez pasado el martirio, ya con la pulsera, se puede acceder al camping. Hay dos zonas de acampada, una al lado del recinto de conciertos (que se llena primero) y otra a media hora andando. No hubo problemas de espacio con las tiendas y la verdad que el número de duchas y urinarios era muy alto. Además, estaba cubierto de lonas, lo que era de agradecer con el calor que hacía. Pero pasemos a lo importante, a los conciertos.

Martes 31 de julio y Miércoles 1 de agosto: fiestas de bienvenida

Si bien el festival comenzaba oficialmente el jueves, el camping se abrió el martes, por lo que los días 31 de julio y 1 de agosto tuvieron lugar sendas fiestas de bienvenida, con conciertos por la noche en el Beach Club. Este escenario secundario estaba situado en la playa, con suelo de arena y el mar al fondo, además de una piscina al lado de una cabina de DJ.
playa - copiaEn estas fiestas tocaron grupos menores las primeras horas y DJs de madrugada, si bien el prime time estaba reservado para grupos nacionales de cierto calado. Así pues, el martes Dorian abrió fuego en un concierto en el que tocaron exclusivamente sus canciones en español, recogidas mayoritariamente en su disco La ciudad subterránea, amén de “A cualquier otra parte”, el himno de la banda de Barcelona.
El miércoles, los conciertos con más afluencia fueron los de Pol 3.14 y Lagarto Amarillo. Al primero le faltó tiempo para dejar clara su alergia a la camiseta, para enloquecimiento de sus emocionadas fans. Bien podría haber dicho Pol que el antisemitismo en el fondo no era tan mala idea, que ellas le hubiesen vitoreado igualmente.
Lagarto Amarillo fue una de las sorpresas del festival, siendo uno de los grupos que más interactuó con el público. Para el recuerdo queda su interpretación de “Desapareciendo”, genial. Tienen un estilo muy alegre, perfectamente acorde con el ambiente festivo que se respiraba.

Jueves 2 de Agosto: empieza el festival

¡Por fin llegó el turno de los cabezas de cartel! Estos tenían reservado el escenario principal, situado ante una explanada enorme y rodeado de pantallas gigantes. Second tuvo el honor de inaugurarlo, si bien el primer plato fuerte llegó después, con la actuación de Love of Lesbian. La banda de Santi Balmes se enfrentó al primer llenazo del Arenal Sound, y cumplieron con creces. Se hizo muy corto, pero es lo que tienen los festivales, cada grupo tiene un tiempo limitado. Por tanto, se ciñeron a sus temas más clásicos (“Club de fans de John Boy”, “Incendios de nieve”, “1999”…) e introdujo canciones de su nuevo disco, o “La noche eterna. Los días no vividos”. Una acogida especialmente buena tuvo “Wio”. LOL tiene un directo espectacular, ganando mucho más en concierto que en los auriculares: no hay color.

TDCC - copiaDespués fue la hora de Metronomy, primer grupo internacional, que empezó con sus canciones más conocidas (abrió con “The bay”), por lo que inevitablemente su actuación fue de más a menos. Pero a continuación llegó el turno de Crystal Fighters, que ofrecieron el que personalmente me pareció el mejor concierto de todo el festival. La banda vasco-inglesa dio un recital de como animar al gentío. Sus tambores no dejaron de sonar, y el momento cumbre llegó con su canción más conocida, “I love London”, ¡con pogo incluido! Este grupo es un ejemplo para todos los que piensan que el indie se limita a canciones lentas y melódicas al estilo Love of Lesbian o Supersubmarina (que tampoco).
Para cerrar el escenario principal, The Zombie Kids dio una sesión de dos horas. La primera me pareció una pasada, ya que además llevaron con ellos a los cantantes que interpretan sus canciones, pero en la segunda hora la música se transformó en ruido, parecía más bien una rave, pero aun así no empañó el que probablemente fue el mejor día del festival en lo que a música se refiere.

Viernes 3 de agosto

Este día sucumbí a la fiebre, así que aparte de comprobar de primera mano lo mal que está la sanidad en la comunidad valenciana (el centro de salud, a unos 5 minutos de un camping con 20.000 personas, estaba cerrado, tanto la consulta como urgencias) poca cosa os puedo contar. Fue una lástima, porque en el escenario principal se sucedieron Supersubmarina, Sidonie, The Sounds, Kaiser Chiefs y Crookers. Además, para rematar la faena, Cyberpunkers pincharon en el Beach Club hasta bien pasado el amanecer. Una pena.

Sábado 4 de agosto

Los noruegos Kakkmaddafakka ofrecieron un gran concierto (según la encuesta realizada en el Facebook del festival, el mejor), gracias en parte a los sombreros blancos que se regalaban ese día al acceder al recinto: la gente los tiraba al aire delante del escenario, y al que le caía el sombrero lo volvía a lanzar hacia arriba, formándose una marea blanca que subía y bajaba, saltando de un lado a otro. Si bien su repertorio musical es limitado (Hest es su único disco hasta la fecha y “Restless” su mejor canción), en directo son una pasada, con bailarines patosos y bandera gigante incluidos. Además, el célebre Sandíaman hizo su aparición para deleite de los que lo teníamos cerca (mirad la foto).
Lori Meyers subió aún más el listón, aunque el set list no me pareció muy acertado, pues empezó con sus canciones menos conocidas para terminar con las más populares, por lo que al inicio del concierto la gente no estaba muy animada. De todos modos, no pudo terminar mejor, gente enloqueciendo al sonar los primeros acordes de “Mi realidad” y después con Noni cantando con su acento andaluz “Alta Fidelidad”.

kakkmaddafakkaLos Campesinos! Tuvieron la mala suerte de coincidir entre dos de los mejores grupos del festival. La gente apenas les conocía y parecía que eran conscientes de ello, como si quisiesen tocar e irse. Y fue una pena, porque los galeses tocaron temazos como “You! Me! Dancing!” y “Sweet dreams, sweet cheeks”, pero poca gente los conocía.
Y llegó el concierto más esperado (por mí al menos), el de Two Door Cinema Club. El trío norirlandés no defraudó, si bien la gente se quejaba de que había sido un concierto muy corto. Pero es que el grupo solo tenía un disco en esas fechas, Tourist History (en septiembre lanzaron su segundo álbum, Beacon), por lo que apenas pudo ofrecer una hora de concierto. No es una banda que gane especialmente en directo, pero los efectos de luz fueron los mejores del festival. Además, era una pasada ver lo motivado que estaba Kevin Baird, el bajista. TDCC interpretaron casi todas las canciones de su primer disco (de nuevo, el 85% de la gente solo conocía una canción, en este caso “I can talk”) y presentaron algunas de Beacon, destacando “Handshake”, que te engancha desde el principio. En síntesis, un buen concierto de un grupo que apunta muy alto. Tiempo al tiempo.

Domingo 5 de agosto

Gran acierto por parte de la organización no haber dejado para el último día a los grupos más conocidos, ya que tras una semana de festival, aguantar en pie 6 horas de conciertos ya empieza a ser imposible. Tras las actuaciones de Corizonas, Clap your hands say yeah y The Ting Tings, tocaron dos de los mejores grupos internacionales que acudieron al Arenal Sound: The Wombats y Digitalism.
Los primeros cumplieron las expectativas, dando un concierto ameno y alegre. Fuerons que más se atrevieron con el castellano, y esta vez sus canciones sí que fueron bastante coreadas. Notable concierto el de la banda de Liverpool.watermelonman

Y para cerrar, los alemanes Digitalism dieron una sesión muy diferente a la de The Zombie Kids, si bien la gente no enloqueció tanto, alternaron mejor canciones con sonidos electrónicos, dejando un buen sabor de boca para cerrar el Arenal Sound 2012. Este festival es altamente recomendable. Su bajo precio y emplazamiento hace que merezca la pena ir aunque ni siquiera te interese la música (al salir del recinto de conciertos el paseo marítimo estaba siempre intransitable de gente haciendo botellón en la playa). Si solucionan los problemas de acceso del primer día y siguen mejorando progresivamente el cartel este festival será uno de los referentes en el indie mundial en muy poco tiempo, si es que no lo es ya.Nos vemos en el Arenal Sound 2013 (abonos ya a la venta, y el precio sube cada mes).

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