PATRIOTISMO DEPORTIVO

Cada vez que hay una competición a nivel internacional, ya sea de deportes de equipo o individuales, los medios de comunicación siempre se posicionan a favor de los participantes españoles. La razón es la misma sobre la que escribí en mi anterior artículo en esta sección: complacer a la audiencia. Es lógico que la prensa nacional dedique más líneas a Alonso que a Vettel, a Nadal que a Djokovic, a Gasol que a Bryant… sus lectores son fundamentalmente españoles, por lo que abordarán estos temas que les son más interesantes. Pero no se quedan ahí, sino que se posicionan a su favor. Pienso que los medios de comunicación deben dar una información lo más transparente y neutral posible, de tal modo que, a partir de ella, el espectador pueda formar su propia opinión. Si bien esto no ocurre ni siquiera en los medios generalistas, será difícil exigírselo a los diarios deportivos cuando su temática es mucho más inofensiva.
Dejando a un lado el comprensible posicionamiento a favor de los deportistas españoles por parte de la prensa, lo que realmente me resulta complicado es que ese mismo comportamiento sea seguido por el aficionado medio. No nos engañemos, si eres del Barça o del Madrid siempre prefieres que tu rival sea eliminado, y si no es así, no te alegras por él (si acaso te alegras por tus amigos, si es que no se ponen demasiado tocapelotas). Yo he estado las mismas veces en Málaga que en Dortmund, tengo los mismos amigos en uno y otro lado, y nunca me he sentido interesado por ninguno de esos equipos. Imagino que la mayoría de la gente está en la misma situación. Entonces, ¿por qué todos queríais que pasase el Málaga? ¿Era vuestro equipo de pequeños? Claro que no, pero es un equipo español y hay que animarle.
¿Por qué? Pues es una pregunta que realmente me intriga. Así como el fútbol ocupa todas las portadas porque es lo que realmente interesa, no sé si fue primero la gallina de ensalzar el patriotismo deportivo en los medios de comunicación o el huevo de desear que haya cuatro semifinalistas españoles en cualquier competición continental. Pero la verdad es que es un sentimiento que no comparto. Entiendo que la gente apoye a la selección en cualquier deporte, pero no que haya que apoyar a equipos o deportistas solo porque son del mismo país.
Especialmente difícil de entender es en los deportes individuales. Vale, si eres de Asturias te hará ilusión que un paisano tuyo gane campeonatos de Fórmula 1, pero debería importarte poco que un mallorquín haga lo propio en Moto GP…
Sintetizando, me parece perfectamente respetable que se apoye incondicionalmente a los deportistas españoles, y de hecho escribiendo este artículo estoy siendo un poco hipócrita porque, al fin y al cabo, yo también lo hago en mayor o menor medida. Pero no entiendo que sea la tónica general. Puedes sentirte representado en la selección española, ¿pero en un equipo andaluz o en un baloncestista extremeño? Yo al menos no. Y quizá este sea un matiz importante: los deportistas pueden gustarnos, pero no nos representan (o al menos, creo que no debería ser así).

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