#prayforBoston

imagen-bostonEl reciente atentado con dos bombas en la maratón de Boston, en el que fallecieron 3 personas y 170 resultaron heridas produjo, tal y como era de esperar, una masiva muestra de rechazo a nivel mundial, que vio favorecida su difusión gracias a las redes sociales. Concretamente, en twitter fue trending topic durante varios días el hashtag #prayforBoston, como medio de reunión para que todos expresasen sus condolencias.
Pero este atentado ha tenido una repercusión en internet (que no en los medios de comunicación) muy diferente a la de otros asesinatos: obviamente nadie duda de que es una desgracia y que hay que hacer todo lo posible para que algo así no vuelva a ocurrir (con demasiada frecuencia, seamos realistas) en el futuro, pero fueron muchos los tuiteros que consideraron exageradas las muestras de solidaridad hacia la capital de Massachusetts: realmente, habían fallecido únicamente tres personas. No quiero entrar en tópicos y decir que seguramente esas sean las que mueren de hambre en África cada minuto, pero seguro que cualquier sirio, iraquí o afgano firmaba que cada día muriesen solo tres personas en su país por atentados.
Realmente es un tema peliagudo, porque con estos argumentos parece que se está ninguneando a las víctimas de esta pequeña matanza, y lo cierto es que aunque sean pocas, los hechos merecen la misma censura que si se hubiese tratado de cientos de personas fallecidas. Pero en mi opinión, y cayendo de nuevo en el tópico, la culpa es de los medios de comunicación. Son ellos los que eligen darle una gran cobertura mediática al caso de Boston y limitarse a, con suerte, recitar de carrerilla el número de víctimas diarias en Oriente Medio. Si cada día dedicasen las líneas que merecen a estos conflictos, la concienciación social sería mucho mayor, y quizá se presionase más a los gobiernos para que colaborasen en la resolución de conflictos ajenos a sus intereses pero que, día tras día, se cobran la vida de muchos inocentes.
Sí que me parece comprensible, por otra parte, que se dedique más atención a un hecho que puede tener repercusión internacional, porque las cosas como son: si vuelan un edificio en Palestina, mañana todo va a ser igual en Occidente. Pero si el atentado lo hubiesen realizado extremistas islámicos, EEUU hubiese tomado medidas con gran repercusión internacional… y económica. En la actual situación de crisis, cualquier fenómeno puede afectar a los mercados, y más si afecta al gobierno de la que a día de hoy aún es la nación más poderosa del planeta. Por ejemplo, una web filtró hace poco una noticia falsa que decía que Obama había sufrido un atentado y estaba muy grave… y la bolsa cayó más que notablemente hasta que se desmintió oficialmente la noticia.
Pero dejando al margen las posibles repercusiones políticas, económicas e internacionales, una cosa está clara: las personas somos todas iguales (zasca, por si había puesto ya pocos tópicos) y no debería importar que un atentado se produzca en Norteamérica o en Irak. La repulsión debe ser la misma a cada acto terrorista, y dado que estos son más habituales en Oriente Medio, corresponde a las naciones cooperar para mejorar esta situación. Rezad por Boston, vale, pero rezad cincuenta veces más por Afganistán.

 

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