ARENAL SOUND: LA HIGIENE HIPSTER

En principio, once sounders viviendo una semana en un camping no planteaba mayor problema teniendo en cuenta que íbamos totalmente equipados para las circunstancias: colchones, almohadas, sillas, neveras, tiendas de campaña de sobra, farolillo y todos aquellos complementos dignos de la Barbie se va de camping. Pero once sounders viviendo una semana en el “camping” Jardines de la Malvarrosa, la cosa se plantea complicada. Sin baños ni agua caliente y por supuesto un calor que ni la resi en sus mejores días de pleno julio. En resumen, el “camping” de la Malvarrosa se trata de una extensión ingente de tierra totalmente inabarcable cubierta por toldos negros para evitar las típicas insolaciones veraniegas.
Nuestra inexperiencia en lo que a temas festivaleros se refiere fue un factor en contra y que algunas de mis amigas fueran unas auténticas yonkies de las planchas del pelo tampoco ayudó mucho. Pero había que sobrevivir.
Aunque en un principio pueda parecer que esa adicción a llevar el pelo liso de una logroñesa, a la que llamaremos “S” para mantener el anonimato, iba a darnos más de un quebradero de cabeza, lo que hizo fue descubrirnos las puertas al paraíso: por el módico precio de 1€ y su correspondiente cola, que rondaba en torno a los 15 minutos-2 horas, había una carpa en la que disfrutar de un baño moderadamente limpio, espejo, lavabo, enchufe… aunque la limpieza de los primeros días fue decayendo y al final de la semana deberían haber sido ellos quienes nos pagasen un euro a nosotros por entrar ahí. Pero tampoco había que ponerse exquisitos, teniendo en cuenta que la otra opción eran unos baños portátiles utilizados por tantos sounders como puedan entrar en 100.000 m2 perfectamente aprovechados, creo que sobra describir las condiciones de dichos baños.
Pero si estas dos opciones no satisfacen del todo tus necesidades siempre hay soluciones para todos los gustos, y aquí es donde cobra protagonismo la enorme playa del Arenal donde los más aventureros y faltos de UN euro aprovecharon la inmensidad del mar como letrina. Pobres de los que sufrimos las consecuencias.maxresdefault - copia
Una vez superado el escoyo de los baños, quedaba el de las duchas. Varias fueron las veces en las que los sounders compararon estas instalaciones del camping con Auswitch. Agua tan fría que cualquiera se atrevería a decir que un ejército de umpalumpas con toneladas de hielo se encargaban de enfriar el agua hasta casi su punto de congelación. Era increíble ver como los mazados de gimnasio chillaban como corderillos debajo de los cuchillos de agua que salían de esas duchas, una estampa digna para el recuerdo. Y entre la temperatura del agua y que las duchas eran rejas al aire libre mixtas, se planteaba complicado el momento del frote. A pesar de ello, valientes fueron los que los últimos días prefirieron apostar por su higiene personal y dejar a un lado los pudores duchándose como Dios los trajo al mundo, ¡eso es tener un par de sounders bien puestos! Aunque por mucho tiempo que pases en la ducha, que el suelo del camping fuese de polvo tiraba a la basura todos tus intentos de parecer aseado.
Y aunque los que estéis leyendo esto penséis que ha sido una semana horrible, todo lo contrario. Porque estos son los momentos que realmente unen y de los que te acabas riendo sin parar, e incluso a día de hoy sigo echando de menos aquellas duchas con mis amigas donde hasta terminas conociendo gente. Camping Malvarrosa 2014 ¿Nos vemos?

Un comentario

  1. mina dice:

    Hola,una amiga mia y yo vamos este ano y queria saber si sabes de algunas duchas en las que no te vea todo el mundo

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