La crisis es cuestión de priodidades

Desde hace ya cinco años la crisis económica es el tema más recurrente en mercados, comidas familiares, encuentros con amigos, grandes despachos, aulas, negocios… De sus causas y consecuencias habla quien sabe y también quien no, los documentados y los que opinan de todo, los que vivieron la guerra y los que ni siquiera conocieron las pesetas; pero si una cosa está clara es que todos esperan el mismo fin, salir de ella y que el precio a pagar sea el más bajo posible.
Lo cierto es que en un momento en el que políticos y telediarios empiezan a dar noticias esperanzadoras, no puedo estar más decepcionada y desesperanzada respecto al final de esta etapa. El menú y las condiciones de Bárcenas en la cárcel ocupaban las dos primeras páginas de uno de los periódicos de mayor tirada de nuestro país. Pero lo cierto es que no fue el primer plato de Bárcenas, ni el horario de limpieza de su celda, ni el resto de detalles que ofrecía el extenso reportaje lo que me llamó la atención. Pasé la página y pude leer otra extensa noticia sobre el currículum y trayectoria profesional de los médicos que van a operar la cadera del Rey, las complejas técnicas quirúrgicas que van a llevarse a cabo y la terapia de rehabilitación que tendrá que cumplir su majestad. Al final, en una pequeña reseña, en poco más de ocho líneas, la historia de Sonia, una madre que irrumpió en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife para reclamar las nóminas que no le habían sido pagadas, cansada de cocinar el menú de sus hijos con comida de la basura.
‘’No cabe duda’’ de que saldremos de la crisis y que probablemente hasta entonces estaremos sometidos a nuevas medidas y recortes que agradarán a unos y disgustarán a otros. Lo que no tengo tan claro es si la prensa de nuestro país dejará de ocupar sus páginas con noticias sensacionalistas y empezará a dar voz a los ciudadanos, o al menos a los que se esfuerzan para que se escuche su opinión. Formamos parte de una sociedad que, no sé si por suerte o por desgracia, dista mucho de la reflejada por la prensa. Así es y así estamos, en un momento en el que el orden de relevancia y prioridad de las cosas desgraciadamente es ese en la mayoría de los casos. La verdadera crisis que sufre nuestro país es una crisis de valores que no entiende de intereses ni de partidos.

Captura - BYN

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