Belleza eterna

Ese miedo que tenemos por envejecer, ese deseo de permanecer siempre jóvenes y bellos nos llega desde siglos atrás. ¿Qué somos capaces de hacer por intentar luchar contra el tiempo? Demasiados métodos han sido empleados para oponerse a lo inevitable, y muchos de ellos demasiado raros y macabros.
Empezaré citando a la reina de Egipto, exitosa por su belleza, Cleopatra tomaba largos baños de leche y miel, además, en la mañana la reina del Antiguo Egipto se ponía trozos pequeños de carne de ternera para que la piel de su rostro conservara la frescura. Y la cosa no acaba aquí, sus ojos los lavaba 3 veces a lo largo del día con un preparado de agua de rosas y recortaba sus pestañas en luna cuatro creciente durante 3 noches seguidas y posteriormente las frotaba suavemente con aceite de almendras.
Cleopatra-DibujoMi punto de mira va a ir a Isabel Báthory o apodada la condesa Sangrienta, os estaréis preguntando quién demonios será esta mujer, pues atentos, porque después de leer esta historia jamás se os olvidara el nombre de esta condesa húngara. Cuenta la leyenda  que fue una cruel asesina en serie obsesionada por la belleza, que utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven. Todo empezó en 1604, poco después de la muerte de su marido. Una de sus sirvientas adolescentes le dio un involuntario tirón de pelos mientras la estaba peinando, la Condesa la propinó una bofetada y cuando la sangre salpicó la piel de Isabel, a ésta le pareció que allá donde había caído desaparecían las arrugas y su piel recuperaba la frescura juvenil. La Condesa, fascinada, pensó que había encontrado la solución a la vejez, y que siempre podría conservarse bella y joven. Tras consultar a sus brujas y alquimistas, y con la ayuda del mayordomo desnudaron a la muchacha, le hicieron un profundo corte en el cuello y llenaron un barreño con su sangre. Isabel se bañó en la sangre y se la bebió para recobrar la juventud. Entre 1604 y 1610, los agentes de Isabel se dedicaron a proveerla de jóvenes entre 9 y 26 años para sus rituales sangrientos. En un intento de mantener las apariencias, habría convencido al pastor protestante local para que sus víctimas tuviesen entierros cristianos respetables. Cuando la cifra comenzó a subir, éste comenzó a manifestar sus dudas: morían demasiadas chicas por “causas misteriosas y desconocidas”. Así es que ella le amenazó para que callase y comenzó a enterrar en secreto los cuerpos desangrados. Ésta es, al menos, la versión de este pastor, que fue quien la denunció “oficialmente”. Más adelante, por la falta de sirvientas en la zona como consecuencia de tantos crímenes, cometió el error que acabaría con ella: utilizando sus contactos, comenzó  a  tomar a niñas y adolescentes de buena familia para educarlas. Muchos cuerpos se ocultaron en lugares peligrosamente insensatos, como campos cercanos, silos de grano, el río que corría bajo el castillo, el jardín de verduras de la cocina… Finalmente, una de las víctimas logró escapar antes de que la matasen e informó a las autoridades religiosas. La sentencia hecha pública en 1611 condenaba a Isabel Báthory a ser recluida de por vida. No corrieron la misma suerte sus cómplices quienes fueron, todos ellos, ejecutados. La condesa pasó los restantes años de su vida encerrada en una habitación de su castillo. Hoy en día, la condesa húngara sigue con el record Guinness de la mujer que más ha asesinado en la historia de la humanidad, en torno a 600 asesinatos.
Siguiendo con los records Guinness, por último os presento lo que, para mi más humilde opinión, me parece la moda más absurda de los últimos siglos, las cirugías estéticas. Cindy Jackson, premiada con este récord, recibió una suma de dinero de una herencia y con él se realizó 52 operaciones arriesgando su vida, como los miles de famosos que se someten a estas operaciones. Pero lo más impactante es la cantidad de personas que ponen en peligro su salud haciéndose este tipo de operaciones de manera irregular y clandestina. ¿De verdad merece la pena arriesgar tu vida por permanecer siempre joven y guapo?, bueno, si es que todo sale bien, porque no siempre tienen el resultado esperado y si no sólo tenéis que echar un vistazo al antes y el después de algún famosillo como Michael Jackson, Heidi Montag o Sylvester Stallone.

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