Entrevista al Dr. J.M. Eiros Bouza

El Dr. José María Eiros Bouza es especialista en Microbiología y Parasitología. A lo largo de su extensa carrera ha ocupado cargos de gran responsabilidad como la dirección del Centro Nacional de Microbiología de Majadahonda o la jefatura de la sección de Microbiología del Hospital Universitario Río Hortega, entre otros. Actualmente ocupa el cargo de Director Gerente del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el cual compagina con su labor docente como Catedrático de Microbiología en la Universidad de Valladolid.

1. A modo de introducción, ¿podría explicarnos brevemente en qué consiste y por qué es tan peligrosa la infección por el virus del Ébola?
El Ébola es una enfermedad infecciosa descrita en el año 1976. Desde entonces han ido apareciendo brotes, fundamentalmente circunscritos a una franja de África. Estos brotes, al igual que en otras enfermedades infecciosas, progresan más fácilmente en el contexto de la pobreza. Se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que primariamente afecta a los focos y ecosistemas donde se encuentran los animales reservorios (pequeños mamíferos), a partir de los cuáles puede saltar al ser humano.

2. Es una enfermedad de la que no habíamos oído hablar mucho hasta ahora. ¿Por qué hasta este momento no habíamos visto un brote que llegara a alcanzar el “primer mundo”?
El brote ha alcanzado el primer mundo en la medida que se han repatriado personas infectadas en estadío avanzado. Las personas que les proveen cuidados son las que han tenido algún riesgo de infectarse, como así ha sucedido en concreto en nuestro país.
Probablemente nadie conoce con exactitud cuáles son las variables que predicen la dinámica de un brote, podemos aventurarlas por otros que conocemos. El invadir espacios naturales o también la propia dinámica del vector, el denominado murciélago de la fruta, que puede tener sus propios ciclos de contacto con primates y de ahí saltar al ser humano. Pero son variables complejas en cualquier caso.

3. ¿En qué se basa principalmente el tratamiento del Ébola y qué resultados podemos obtener?
Tenemos que señalar varias ideas. Primero, no conocemos un antiviral específico que tenga acción sobre el virus del Ébola. Hasta ahora se ha empleado un antivírico de una compañía japonesa cuyos resultados no se conocen con exactitud. En segundo lugar se ha abordado el tratamiento con anticuerpos monoclonales y la inmunoprofilaxis pasiva, con anticuerpos de personas que han padecido la enfermedad (sueros de convalecientes). Estos anticuerpos confieren protección pasiva ya que el virus avanza muy rápidamente y el sistema inmunitario no es capaz de producir anticuerpos propios. Luego está el tema de las vacunas, hay dos multinacionales que están desarrollando vacunas en fase II y probablemente eso pueda constituir una esperanza, aunque luego tendremos los problemas logísticos de a quién vacunar, en qué momento, con qué infraestructura etc. Por último están las medidas de soporte, que es lo que hoy en día puede sacar a un enfermo adelante cuando tiene un compromiso de órganos internos vitales.
4. ¿Cómo podría ayudar el mundo occidental a frenar esta situación en África?
En Medicina, algo muy importante aparte de poner medidas sobre el terreno, es la educación sanitaria, el mundo tiene que tomar conciencia de que el Ébola tiene una letalidad importante, entre el 50 y el 90% según las cepas, y que está afectando en un contexto de pobreza. Entonces el mundo occidental debe de tomarse en serio tres ideas. Primero, destinar recursos a la investigación básica para aclarar algunos mecanismos patogénicos que hoy no conocemos. Segundo, destinar dinero, recursos humanos y materiales sobre el terreno para tener una fuerza de contención allí donde se requiera dignificar la asistencia sanitaria. Y tercero, muy importante, difundirlo y formar a los sanitarios locales.

5. ¿Cuál es el papel de los médicos, sanitarios, misioneros y religiosos españoles en los países donde ha tenido lugar el brote?
Creo que es un papel de ayuda, tanto el religioso por su vocación como los colaboradores que no lo hacen por motivos religiosos, sino por comportamiento ético. Estos hombres y mujeres probablemente entreguen su vida por ayudar a los demás, porque así se lo piden sus convicciones. Son seres humanos a los que les entra el miedo, como es lógico, tal y como le pasó al hermano Pajares, y quieren ser atendidos cuando se ven morir. Su papel allí es tratar de poner orden e implantar procedimientos de atención a esa población, que se está muriendo de otras enfermedades infecciosas mucho más prevalentes (gastroenteritis agudas, infecciones respiratorias, VIH). Y España como nación occidental que es, siempre se ha caracterizado por dar a los demás y por descubrir territorios, y por aportar lo mejor que tenemos, que es las vidas de nuestra gente.

6. ¿Qué opina del tratamiento de los medios? ¿Se ha creado una alarma social desproporcionada al peligro real?
Un Catedrático de Microbiología no debe entrar a juzgar la labor que hacen los medios de opinión por razones obvias. Como todo en la vida, conviene que venga presidido por la sensatez. Me parece muy bien que se informe con veracidad, con un portavoz único (la Junta de Castilla y León lo ha hecho bien) y que se transfiera a los expertos el nivel de decisión. Pero lo que hay que preservar siempre es la intimidad del paciente. Debemos de ser responsables, y reitero, yo no entro a juzgar la labor de la prensa, que es muy encomiable siempre. Pero en mi experiencia en otras crisis sanitarias que me ha tocado vivir cuando dirigía el Centro Nacional de Microbiología en Majadahonda sé que esta situación puede generar mucha tensión, sobre todo cuando no hay formación. Las personas pueden entender que están en un riesgo de contraer el virus del Ébola simplemente por convivir en un autobús o en una superficie cerrada con otros, y eso puede generar mucha tensión.

7. Respecto a los protocolos de actuación en España. ¿Cómo se han realizado? ¿Y se han seguido correctamente?
Creo que España es un país civilizado, avanzado y desarrollado. El Ministerio tiene unas competencias a la hora de organizar y de establecer los procedimientos que hay que seguir, y las Comunidades Autónomas que tienen transferidas las competencias son las que siguen las normativas que se emanan desde el Ministerio.
Personalmente puedo hablar de nuestra especialidad. Nosotros, desde el hospital clínico y desde una época muy temprana, en el mes de agosto, actualizamos notas informativas, hemos puesto en marcha los procedimientos, cursos de formación, ha habido una sesión clínica general para todo el hospital abierta y hay sesiones específicas con los profesionales. Entonces, en ese sentido, es muy importante formar desde al servicio de limpieza del hospital hasta al cuerpo directivo, y yo creo que lo hemos hecho.

8. Parece ser que en España ya nos hemos olvidado de este momento de crisis. ¿Es posible que en un futuro próximo aparezcan nuevos casos? Y de ser así, ¿hay un riesgo verdadero de que se extienda a partir de un caso índice?
En la medida que nosotros podamos repatriar personas infectadas, cooperantes como a los que aludíamos antes, que trabajan en latitudes a las que afecta el brote, podremos importar casos. Si no adoptamos las medidas de contención y de prevención de contacto necesarias podríamos tener algún caso más en el personal sanitario que los cuida. Por otra parte, a día de hoy no tenemos las condiciones para que el ecosistema del virus persista. Es decir, que las rutas de transmisión y de supervivencia del virus en el reservorio animal se puedan mantener, porque ni los murciélagos de la fruta, ni los chimpancés ni los puercoespines u otros pequeños mamíferos vectores del virus habitan en nuestro país. En este sentido no podríamos tener un ecosistema autóctono para el virus del Ébola.

Dejar un comentario