Pozos de ambición

Es una película del director Paul Thomas Anderson, (Magnolia, The master) estrenada en 2007 basada en la novela “Oil” de Upton Sinclair. Protagonizada por Daniel Day Lewis y Paul Dano fue ganadora de dos oscars incluyendo el de mejor actor principal para el primero.
Ambientada a principios del siglo XX, la historia narra el camino hacia la fortuna de Daniel Plainview, un minero que se abrió paso como emprendedor en la industria del petróleo. El asunto comienza cuando Plainview (Day-Lewis) y su hijo adoptado llegan a Little Boston, una pequeña aldea estadounidense en la que se decía que había petróleo. Cuando este inicia sus prospecciones se topa con el párroco de la iglesia heterodoxa dominante en el pueblo, Eli Sunday (Paul Dano) que exigirá sus ganancias.
A medida que Daniel que se enriquece los conflictos aparecen. La película muestra como el protagonista es capaz de hacer todo lo necesario para lograr su fortuna, incluso matar; por ello el título original: “There will be blood”.
Plainview será por tanto un personaje egoísta y solitario, pero con una evolución. Al principio de la película lo vemos ambicioso, pero aparenta compasivo y humano cuando acoge al hijo de un compañero fallecido. Al final se nos presenta como un vanidoso misántropo feliz de su soledad. Nos quedará la duda de si era una persona a la que no le importaba nadie más desde el principio o si es una degeneración que sufre tras los actos que tuvo que cometer para lograr su meta y la desconfianza en los demás que le provocaban sus negocios. En cualquier caso, el personaje de Day-Lewis también representa la meritocracia. Él encarna al trabajador que construye su imperio desde cero, sin la ayuda de nadie.
Por el contrario está Eli Sunday, el líder de la iglesia del pueblo. Eli, al igual que Daniel busca la fortuna pero no de la misma forma que Plainview. Sunday es un personaje que se construye a través del engaño a sí mismo y a los habitantes del pueblo. Se cree un mesías y realiza extravagantes rituales en sus misas. Busca el bien económico con el pretexto de aumentar su iglesia, pero el modo en que lo busca es opuesto al de Daniel, no quiere esforzarse.
En definitiva, “Pozos de ambición” es una contraposición de dos filosofías opuestas: trabajo, esfuerzo y antropocentrismo contra aprovechamiento, engaño y fe. La última escena da a entender cuál gana de las dos corrientes pero es paradójico que el personaje que la encarna está lejos de ser un modelo de buen ser humano.pozos de ambicion

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