CAJA DE PAPEL

Ahora, realizaremos una bonita caja de papel, bien para usarla modo envoltorio de algún detalle o regalo (si lo hacemos con folios o cartulinas de colores) bien a modo de cenicero o lo que sea que se nos ocurra. En primer lugar, necesitamos, al igual que con el comecocos, un cuadrado, el cual obtendremos a partir de un folio de la misma manera que en la manualidad anterior.

descarga (11)A continuación, doblaremos el cuadrado haciendo la otra diagonal y también por la mitad en ambas direcciones, de forma que resulte dividido en ocho triángulos como si de una pizza se tratase. Después, procederemos a llevar cada esquina al centro del cuadrado, obteniendo un cuadrado más pequeño. Con este nuevo cuadrado, haremos lo siguiente: marcar cuatro dobleces nuevos, que serán los resultantes de llevar cada lado del cuadrado al centro del mismo (sobreponiendo el lado a las apotemas de los lados perpendiculares al original). Estos nuevos dobleces, sólo los hemos marcado, es decir, una vez doblado un lado, lo desdoblamos, de manera que ahora tenemos el segundo cuadrado original con dieciséis cuadraditos marcados en él. Con esta imagen delante, cogemos dos puntas de las que tenemos en el medio del cuadrado (correspondientes a dos vértices opuestos del primer cuadrado original) y las desdoblamos hacia fuera. Ahora vienen un par de pasos complicados: de los dos lados que nos quedan del segundo cuadrado original, en cada uno doblamos la línea que separa la primera fila de cuatro subcuadraditos (de los dieciséis marcados) hacia arriba, quedando perpendicular al plano de la mesa y del folio. Si nos fijamos bien, en el medio de la nueva estructura hay cuatro subcuadraditos (de los dieciséis que habíamos marcado) que son los que serán la base de nuestra caja; para hacer los otros dos laterales de la caja, tenemos que coger cada una de las esquinas que nos quedan sobe la mesa (primero una y luego otra) y llevarlas hasta el centro del cuadrado que hemos dicho va a ser la base de la caja, este es quizás el paso más complicado, pues tenemos que doblar a la vez la parte contigua a los dos lados laterales contiguos hacia dentro, para lo cual, conviene fijarse en las imágenes que os mostramos, pues éstas dicen que valen más que mil palabras. Ahora, tenemos una caja lista para usarla, o si lo preferimos, podemos hacer otra de manera que una sea la tapa para la primera.

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