Comecocos

Para hacer un perfecto comecocos, partimos de un folio, el cual necesitamos convertirlo en un cuadrado.descarga (10) Para ello, lo doblamos desde una esquina hasta el lado opuesto, modo triángulo; cortamos lo que sobra de este nuevo triángulo y al desdoblarlo obtendremos un cuadrado. A continuación, doblamos el cuadrado de forma que marquemos la otra diagonal que falta. Volvemos a estirar el cuadrado y pasamos a un paso importante: llevar cada una de las cuatro esquinas del cuadrado hasta el centro del mismo (punto en el que se cruzan las dos diagonales que hemos marcado). Una vez hecho esto, nos encontramos ante otro cuadrado.

Para el siguiente paso, tenemos primero que dar la vuelta a la hoja, de manera que tengamos a nuestra vista una superficie lisa, en vez de las esquinas dobladas. Una vez hecho esto, realizaremos algo parecido a lo anterior: llevaremos cada nueva esquina del cuadrado al centro del mismo (estará marcado por los dobleces que hemos efectuado previamente). Llegados a este punto, la estructura del comecocos la tenemos ya, pero faltan un par de detalles técnicos: tal cual tenemos la hoja enfrente nuestro, podemos ver las diagonales y apotemas del cuadrado, pues bien, para facilitar luego el manejo del comecocos deberemos doblar el cuadrado por cada una de ellas, marcando bien los cuatro dobleces. Finalmente toca lo más divertido y personal de cada comecocos: marcar cada triangulito que tenemos ante nosotros de alguna manera (número/color) y escribir debajo del mismo lo que queramos, ya sea una predicción de futuro, una prueba o lo que sea que se nos ocurra. Para jugar, tendremos que dar la vuelta a la hoja tal cual la tenemos ahora, de manera que tenemos ante nosotros un cuadrado dividido en cuatro cuadraditos, y meter los índices y pulgares, cada dedo dentro de uno de estos cuadraditos. ¡Y ya está nuestro comecocos preparado para ser usado!

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