Cuatro décadas de Bohemian Rhapsody

“Is this the real life? Or Is this just fantasy? Y ya, los pelos de punta. Las voces perfectísimamente empastadas de Freddie, Brian, Roger y John en “Bohemian Rhapsody” han cumplido 40 años. Menos mal que, aunque los genios nos dejen, sus genialidades permanecen toda la eternidad. Cuatro décadas han pasado desde que Queen lanzase el 31 de octubre de 1975 como adelanto del disco A Night at the Opera, el single “Bohemian Rhapsody”, compuesta por el propio Freddie Mercury. Muchos motivos hacen este tema merecedor de ser   considerado, si no el mejor, uno de los mejores de la historia; quizá por su compleja y revolucionaria estructura, y es que nunca la ópera y el rock se habían entendido tan bien. Mercury concebía el tema en su cabeza como una mezcla de estilos sin relación aparente: sin estribillo alguno, comienza con una parte a capella seguida de una balada que culmina con un solo de guitarra (que a quien no le haga temblar hasta las pestañas no es humano), a lo que sigue un fragmento de ópera y vuelve de nuevo a la balada. Una locura digna de análisis en todas las aulas de música, vaya. El resultado fue una canción con una duración de casi seis minutos, lo que resultó un gran impedimento en un principio, dado que las emisoras no concebían la reproducción de temas tan largos. Sin embargo, consiguió liderar las listas británicas ese mismo año durante nueve semanas, y de nuevo en 1991, cuando tras la muerte de Freddie la banda hizo un relanzamiento para la recaudación de fondos para la lucha contra el sida. Es de suponer que grabarla no fue tarea fácil: sólo la parte operística llevó tres semanas de grabación, tiempo en el que normalmente se graba un álbum completo. El guitarrista de la banda, Brian May, afirma que grabaron hasta 180 voces diferentes para esa parte. A esto hay que añadirle que no existía más guión de grabación que los pensamientos de Freddie Mercury, y algunas anotaciones que había tomado en pedazos de papel sueltos. Otro aspecto que aporta mucho misterio a esta canción es su enigmática letra. Freddie no quiso explicar su significado, decía que  <<la gente debería simplemente escucharla, pensar en ella y luego formar su propia opinión acerca de lo que les dice…>>. Muchas han sido las especulaciones alrededor de lo que esconde, incluso los demás integrantes de Queen tienen sus propias teorías. En los medios, la que suena con más fuerza afirma que fue la forma de confesar su homosexualidad, interpetando por ejemplo el “Mamá, acabo de matar a un hombre” como la muerte de la persona que había sido hasta ahora. Por si fuera poco el misticismo que rodea a “Bohemian Rhapsody”, la guinda del pastel la pone el vídeo musical, con el famosísimo primer plano de las caras de los cuatro integrantes en la oscuridad, superponiéndose unas con otras y con efectos especiales muy básicos pero que fueron creados durante la misma grabación. A partir de entonces, debido al éxito que tuvo, los videos musicales comenzaron a hacerse con mucha más frecuencia como acompañamiento musical. En definitiva, “Bohemian Rhapsody” supuso una revolución para su tiempo, un antes y un después a todos los niveles creativos. Pasarán otros 40 años, el viento seguirá soplando, y nos seguirá poniendo los pelos de punta.

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