“La Justicia Europea…

… avala prohibir a los homosexuales que donen sangre”. O he leído mal, o he cogido el DeLorean de Marty McFly y he retrocedido a 1700. Pues no amigos, ni una cosa ni la otra. Es la cruda realidad. Todo esto ha surgido a raíz de la protesta de un ciudadano francés, al que se le negó la donación de sangre por haber mantenido relaciones con otro hombre.

CD3G_RTWAAE4w-MLa respuesta del Tribunal de Justicia de la Unión Europea es que no sólo avala la decisión del tribunal administrativo francés, sino que justifica dicha prohibición basándose en las estadísticas: “En Francia, entre 2003 y 2008, casi todas las contaminaciones de sida se produjeron por contacto sexual y el 48% de las nuevas, por hombres que mantuvieron relaciones homosexuales”. Espérate a ver si lo pillo: un hetero contagiado de SIDA sí puede ir a donar sangre, pero un homosexual pongamos, deportista y sano como una manzana, no puede por el simple hecho de que le gusten las personas de su mismo sexo. Me da la risa pensar en un centro de transfusión que decida prohibirlo: “Hola, antes de nada dígame, ¿es usted homosexual? Si la respuesta es afirmativa, váyase por donde ha venido que ya le apunto en la lista de indeseados…”  ¿Cómo es posible que un organismo que representa a todos los ciudadanos europeos no sea capaz de diferenciar entre un individuo y un colectivo entero; entre una conducta sexual de riesgo y una relación homosexual? Sólo se me ocurre una respuesta posible: no es ignorancia, es homofobia. Presumimos de ser una sociedad que lucha por la igualdad y los derechos de las personas, cuando desde los altos cargos se está ejerciendo una discriminación de semejante calibre. Nos quejamos de prejuicios y estereotipos, pero parece ser que esta nuestra sociedad es la primera en poner etiquetas. Llámenme loca señores de la UE, pero quizá sea más fácil coger una muestra de sangre del donante, sea de la orientación sexual que sea, analizarla, y ver si es óptima para ser donada. Y no me pongan de excusa que existe un período ventana, ese período de tiempo en el que aun estando infectado de SIDA no aparece en los análisis, porque hasta donde yo sé, los heteros también tendríamos el mismo problema ¿o acaso también hay menor probabilidad de detección en homosexuales? Ah no, espera, para qué invertir el dinero en investigar cómo mejorar las pruebas de detección de enfermedades, si podemos ir por la  vía rápida de la homofobia, qué más da que las donaciones de sangre salven miles de vidas diarias, no pasa nada por desperdiciar un poco de sangre de homosexuales ¿no? La cruda realidad.

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