Muertes Curiosas

Mantenerse vivo no es tan fácil como parece, la historia nos ha demostrado que te puedes descarga (16)morir hasta por respirar. Os dejamos una selección de las muertes más curiosas de la historia.
-En Francia, Jacques LeFevrier quiso asegurarse de su muerte cuando intentó el suicido. Fue a la cima de un acantilado y se ató un nudo alrededor del cuello con una soga. Amarró el otro extremo de la soga a una roca grande. Bebió veneno y se incendió la ropa. Saltó al precipicio y se disparó al mismo tiempo. La bala no lo tocó pero al pasar cortó la soga sobre él.

Libre de la amenaza de ahorcarse, cayó al mar. El repentino zambullido en el agua extinguió las llamas y le hizo vomitar el veneno. Un pescador caritativo lo sacó del agua y lo llevó a un hospital, donde murió… de hipotermia.
– Enrique I de Castilla murió de una pedrada jugando con sus amigos. El papa Juan XII murió de apoplegia en pleno acto sexual.
-A Arquímedes un soldado romano le atravesó con su espada al ser recriminado insistentemente por el sabio griego para que no pisara unos dibujos científicos que había hecho en la playa.
– Jean Baptiste Lully, compositor francés, falleció por una gangrena al clavarse la batuta en el pie.
-Atila estaba tan borracho durante su noche de bodas que no se dio cuenta de que tenía una gran hemorragia nasal. Al día siguiente amaneció ahogado en su propia sangre.
– A Alejandro I de Grecia su mascota, un mono, le propinó un mordisco y le contagió la rabia.
– Tennessee Williams, dramaturgo estadounidense, murió solo en la habitación de un hotel tras atragantarse con la tapa de un bote de pastillas.
– Francis Bacon, filósofo y escritor inglés falleció de frío mientras rellenaba con nieve de las montañas el interior del cuerpo de una gallina muerta, para un experimento sobre la conservación de los alimentos.
-Seis personas se ahogaron mientras trataban de rescatar una gallina que se había caído en un pozo en el sur de Egipto. Un joven campesino de 18 años fue el primero en bajar al pozo de 20 metros de profundidad. Se ahogó, aparentemente después de que la resaca lo sumergiera, dijo la policía. Su hermana y dos hermanos, ninguno de los cuales sabía nadar bien, bajaron uno por uno para tratar de ayudarlo, pero también se ahogaron. Luego llegaron dos campesinos a ayudar, pero también ellos fueron víctimas de la resaca. Los cuerpos de los seis fueron sacados más tarde del pozo de Nazlat Imara, al sur de Cairo. También sacaron a la gallina. Ésta última sobrevivió.
-Un austriaco, famoso por tener la barba más larga del mundo (de casi 1 metro y medio), murió precisamente por culpa de ésta, ya que al intentar escapar de un incendio en su ciudad de origen se tropezó con ella y al caer se rompió el cuello.
– Agatocles, tirano de Siracusa se atragantó con un palillo.
– Esquilo, dramaturgo griego murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
– Isadora Duncan, bailarina estadounidense, murió por una fractura en las cervicales debida a que su bufanda se enganchó en las ruedas del coche en el que acababa de subir.
– A Maximiliano de Austria una indigestión de melones le quitó la vida.
– Allan Pinkerton, fundador de la agencia americana de detectives que lleva su nombre murió por una gangrena tras morderse la lengua.
-Félix Faure, sexto presidente de la III República francesa, murió mientras fornicaba en un prostíbulo de París. La joven sufrió un terrible shock y se dice que los médicos tuvieron que separarlos de una forma radical: seccionaron quirúrgicamente el pene del presidente.
-Una dieta terrible y una habitación sin ventilación se han indicado como las causas principales de la muerte de un hombre a quien su propio gas lo mató. No había señal alguna en su cuerpo pero la autopsia reveló grandes cantidades de gas metano en su sistema. Su dieta consistía principalmente en legumbres y coliflor (y algunas otras cosas): una combinación perfecta de alimentos. Aparentemente, el hombre murió mientras dormía por haber respirado la nube venenosa que flotaba sobre su cama. Si hubiese estado fuera, o si hubiese tenido la ventana abierta, no habría sido fatal. Pero el hombre estaba herméticamente encerrado en su habitación aislada. Tres de los técnicos que fueron a socorrerle enfermaron y uno fue hospitalizado.

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