La chica del tren

Rachel es una mujer divorciada que se volvió alcohólica, vive en casa de una antigua amiga y todos los días toma el tren para ir a Londres, al principio era para ir a trabajar pero cuando fue despedida no se sintió con ganas de hacer nada diferente y sim­plemente se montaba en el tren porque formaba parte de su ruti­na diaria. El tren siempre para en un mismo lugar, junto a una señal roja, aunque se detiene apenas unos segundos le da tiem­po a fijarse en las casas del fondo, incluso siente como si cono­ciera a los habitantes de una de ellas. Se trata de una pareja a la que les puso los nombres de Jess y Jason, para ella eran la pare­ja perfecta, cosa que ella jamás tendrá.

En uno de sus multiples días de resaca descubre que una mujer ha desaparecido y que resulta ser aquella Jess que tanto admiraba, quizás su vida no era tan perfecta como ella creía. Por alguna razón siente que debe investigar lo sucedido cueste lo que cueste.

Es un libro que al principio puede que no tenga mucho sentido pero a medida que avanzas se vuelve más y más interesante, no te podrás despegar de él hasta que hayas descubierto que pasó en realidad, nada es lo que parece y todo tiene una explicación pero tendrás que llegar hasta el final para descubrirlo.

Dejar un comentario