Los hombres no lloran

Circulo: línea curva cerrada.

Así parece ser el nuevo disco de Javier Ibarra (Kase O) míti­co vocalista de Violadores del verso, “un extracto de lo perfec­to, nada recto” y es que desde el primer tema hasta el último uno de los principales pilares del rap español se reinventa usan­do nuevos tempos y métricas para hablar de los temas de siem­pre (panorama nacional, amor y pasión) y de otros no tan recur­rentes para él (su pasado o la política) sin dejar de lado su esti­lo de “sobradillo” característico distanciándose de los Natos y Waor de turno, “Fácil para mi brillar entre la escoria”. No sé si sobrevalorado por su trayectoria o no pero el nuevo álbum de Kase ha arrasado con sus buenas críticas por todos los enten­didos en la materia. Todo suena perfecto, sin ningún fleco suel­to, pero nada más lejos de la realidad y llevando la contraria a una de las principales bases de la cultura del hip hop, como es el honor y el respeto a Kase, le ha salido una china en el zapa­to llamada Lechowsky, otro rapero menos conocido que él, o por lo menos hasta ahora.

Son numerosos los casos que día a día aparecen de plagios, denuncias por copyright o similares, pero creo que esto raya el límite de lo absurdo, en una de las canciones de “el Circulo” (el disco en cuestión) Kase O se emociona en exceso llegando a cantar algunos trozos de “Basureta” llorando o gimiendo, moti­vo por el cual Lechowsky le ha acusado de plagio ya que el tra­bajo que estrenará en breves se basa en este concepto como base de su obra, concepto que comentó a Kase este verano y que causará (según él) su fracaso. No sé si Lechowsky es sumamente inteligente o ha sido un golpe de suerte, lo que está claro es que no ha podido tener mejor publicidad a costa de ganarse unos cuantos enemigos y romper su amistad con el emblemático MC que, aunque al principio optó por no dar bombo al tema y hacer sangre de lo sucedido finalmente ha manifestado su enfado por todo lo sucedido y lo que para él es una acusación absurda.

Sea como sea este hecho ha abierto un debate, hay quien piensa que Kase sí que se ha aprovechado de este concepto y otros que se niegan a aceptar que algo como llorar en una can­ción pueda ser “copiado” ya que es un recurso más como cualquier otro. En mi opinión, ambos han salido beneficiados empresarialmente hablando, gracias a toda la publicidad que han conseguido gracias al tema, pero ¿hasta dónde está dispuesto a llegar uno o que es capaz de perder a cambio de lle­gar a ser conocido? “Para todos los que estáis, lo que dais, es lo que recibiréis”.

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