OSCARS

El día 26 de febrero llegó el evento más esperado del año para todos los cinéfilos amantes del faranduleo: los Oscars. Fuimos pocos los frikis que resistimos en nuestro recién reinau­gurado Salón de Actos hasta el momento en que dio comienzo la gala en el Dolby Theatre de Los Ángeles (2:30 de la mañana hora española).

La gala

La ceremonia arrancó con la actuación de Justin Timberlake de “Can’t stop the feeling”, canción de la película infantil Trolls y nominada a la estatuilla a Mejor Canción Original. También fueron interpretadas el resto de canciones nominadas en esta categoría: “How Far I’ll Go” de la película de Disney Moana; el mítico Sting interpretó “The Empty Chair” de Jim: The James Foley Story; y el cantante John Legend se encargó de los temas de La La Land, “City of Stars”, que resultó ganadora, y “Audition (The fools who dream)”. Personalmente, eché de menos que cantaran Ryan Gosling y Emma Stone :’(

Se esperaba que esta 89 edición de los Oscar estuviese bien cargada de ataques contra Donald Trump y su política migratoria, dado que un nada desdeñable porcentaje de los artistas en Hollywood son extranjeros. La campaña anti­Trump ya dió comienzo cuando el director iraní Asghar Farhadi, nomi­ nado en la categoría a Mejor Película de Habla no Inglesa, decidió no acudir en señal de protesta. Al final, su película El viajante, resultó ser la ganadora.

Sin embargo, durante la gala no hubo alusiones tan cañeras al presidente americano como se esperaba. El presentador, el famoso humorista Jimmy Kimmel, comenzó haciendo un lla­mamiento a la unidad y al diálogo, para después, en clave de humor, darle las gracias a Mr. Trump por erradicar el racismo que tanta polémica causó en los Oscars pasados: “este es el año en que los negros salvaron la NASA ­refiriéndose a la película Figuras Ocultas­ y los blancos salvaron el jazz –por La La Land­. Esto es lo que yo llamo progreso”. Y es que la cam­paña #OscarsSoWhite del año pasado parece haber surtido su efecto, teniendo este año la mayor diversidad de raza en las nominaciones que se recuerda en mucho tiempo.

Jimmy Kimmel también se dirigió a Meryl Streep a raíz de los tweets en los que Trump la califica de “actriz sobrevalorada” tras su discurso reivindicativo en los Globos de Oro, lo que provocó una gran ovación del público. Diga lo que diga el señor presi­dente, Meryl juega en otra liga (recordemos que celebraba su vigésima nominación a estos premios).

Además de esto, Kimmel quiso reinventar el concepto “ali­mentemos a los asistentes que aguantan casi tres horas de gala” que ya inició Ellen Degeneres con las pizzas en 2015, dán­doles esta vez chucherías y galletas que cayeron del techo en mini­paracaídas al más puro estilo Juegos del Hambre.

Otro de los momentos más divertidos fue la aparición espon­tánea de un grupo de turistas que entraron en plena gala pen­sando que iban a ver una exposición cualquiera. Su cara de sor­presa era todo un poema, aunque fue un poco triste ver cómo de inmediato sacaron sus teléfonos para grabarlo todo (¡Por dios, mañana te vas a poder ver en YouTube, disfruta del momento!).16 17 18 19

Los premios

En la categoría actoral, se cumplieron todos los pronósticos: merecidísimo el Oscar a Mejor Actriz para Emma Stone por La La Land, a Viola Davis como Mejor Actriz de Reparto por Fences, y a Mahershala Ali como Mejor Actor de Reparto por Moonlight. Donde sí hubo polémica fue en la categoría de Mejor Actor, que aunque todas las quinielas apuntaban a Cassey Affleck por Manchester frente al mar como ganador, mucha gente mostró su descontento al estar el actor implicado en un escándalo de abuso sexual.

Otro premio que causó polémica, aunque por un tema bien diferente, fue el Oscar a Mejor Maquillaje, que recayó en la película Escuadrón Suicida y mucha gente consideró injusto al competir con el maquillaje muchísimo más elaborado de Star Trek: más allá.

Las principales categorías tampoco dejaron grandes sorpre­sas: Mejor Director para Damien Chazelle por La La Land, Mejor Guión Original y Adaptado para Manchester frente al mar y Moonlight respectivamente, Mejor Banda Sonora para La La Land, Mejor Película de Animación para Zootopia… todos tan esperados como merecidos.

Y se lió parda

He querido dejar lo ¿mejor? para el final. Y es que esta 89 Edición ya ha pasado a la historia de los Oscars por la mayor metida de pata imaginable. Repasemos los acontecimientos:

Llega el momento más esperado de la noche, el premio más ansiado y cotizado: Mejor Película. Con motivo del 50 aniver­sario del estreno de Bonnie & Clyde, se invita a sus protago­ nistas, Warren Beatty y Faye Dunaway a presentar este premio. Warren abre el sobre: “And the Oscar goes to…” y se queda callado, pone caras raras y le pasa el sobre a su compi, que dice emocionada: “La La Land”. Todo el mundo aplaude de emoción. Nadie se sorprende, La La Land partía como favorita.   Todo  el equipo sube al escenario y los productores comienzan sus emo­tivos discursos de agradecimiento. De repente estalla la bomba: ha habido un error, la película ganadora es Moonlight. El pro­20 21ductor de La La Land le arranca el sobre a Warren Beatty de las manos para demostrarlo. Al parecer, la confusión vino porque se les entregó a Bonnie y Clyde el sobre de Emma Stone como Mejor Actriz de Reparto por La La Land. Y de esta forma tan agridulce finalizó la gala de los Oscar. La La Land fue simultáneamente la mayor triunfadora de la noche (se llevó seis estatuillas en total) y la mayor perdedora, al arrebatarle de las manos el premio más importante de la noche. Qué metáfora más cruel para una película que va de cumplir sueños… En fin, esperemos que aprendan del error y que, al contrario que nuestros políticos, no vuelvan a traspapelar ningún sobre por accidente…

 

Dejar un comentario