Ayax y Prok

No es rap convencional. No es trap. Es rap seco. Rap político. Rap serio de verdad. Rap conciencia. Rap poético. Rap para fruncir el ceño. Rap para perros sin bozal. Así es como les gusta definir su música a estos dos gemelos granadinos que empezaron escribiendo poesía y que ya llevan unos cuantos años revolucionando el panorama del hiphop español. Ayax y Prok son dos jóvenes raperos de 24 años que viven en el barrio del Albayzín. Con un estilo callejero y agresivo, pero a la vez muy poético y siempre cuidando mucho la lírica y la composición de sus temas, centran sus letras en la reivindicación social, críticas políticas y algo de su filosofía personal. Los raperos tienen temas en conjunto y en solitario, aunque también se atreven a hacer colaboraciones a veces con otros artistas similares, como Khaled o Foyone. Algunas de sus canciones más famosas son “La Flauta de Hamelin”, donde tocan cuestiones sociales como los desahucios, recortes o el capitalismo, o “Mi barrio huele a Widow”, donde describen su modo de vida, sus ideas personales y otros temas como las drogas o la vida en las calles de Granada. También tienen temas más profundos que podrían considerarse verdaderamente poesías, como “Mi musa” u “Octubre” de Ayax. Uno de los temas más polémicos que tienen es “Polizzia”, en el que desafiaron a la Ley Mordaza y por el que ambos están imputados (a pesar de que la canción es solo de Ayax) por injurias contra los cuerpos del Estado y por mostrar en su videoclip imágenes de varios agentes de policía. Personalmente, me parece que hay pocos raperos actualmente en España que sepan hacer lo que están haciendo Ayax
y Prok: mezclar temas de mucha polémica social con otros aspectos más intrapersonales (amor, desamor, locura, orgullo, vida, muerte), todo de una forma muy distinta de la que lo hacen otros. Su estilo elegante y poético, que hace contraste con sus voces roncas, su personalidad agresiva y la manera que tienen de interpretar sus canciones en los videoclips, que es meramente teatral. Por si fuera poco, aunque yo tendré que esperar a julio para verlos, ya he leído que en sus directos no dejan nada que desear. Salen al escenario dejándose la piel, involucrando constantemente al público en el espectáculo, improvisando con un poco de freestyle e incluso citando parrafadas de Nietzsche. Ellos ven el rap como forma de expresarse, como medio para hacer apología de la necesidad de comer. Y aún les queda mucho por decir.

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