No Dulceida, tú a mí no me representas

Aida Domenech, más conocida como Dulceida, es una de las influencers españolas más internacionales del panorama actual. Aficionada desde pequeña a la moda, Aida empezó a trabajar con su blog en 2009, en el que compartía sus gustos estilísticos y comentaba diferentes looks. Por aquel entonces, la moda era tan solo uno de sus hobbies favoritos. Sin embargo, a medida que sus publicaciones iban aumentando, las visitas a sus diferentes redes sociales empezaron a subir como la espuma y actualmente, tanto su cuenta de Instagram como su canal de Youtube cuenta con más de 1.000.000 de seguidores. Hoy en día, la moda para Aida no es solo su mayor pasión sino que, durante los últimos años, ha pasado a ser su manera de ganarse la vida, pues se dedica a ello de manera profesional. Tanta es su popularidad que Dulceida ha sido la imagen de marcas internaciones, como Tous y Rimmel London; ha asistido a desfiles de lujosas marcas, como Dior o Gucci, como invitada VIP y ha llegado a crear su propia colonia
Mucho Amor. Por otro lado, tampoco podemos olvidar su afición a la música, dado que también ha trabajado de DJ en festivales musicales, como en el pasado Arenal Sound o en su propio festival Dulceweekend Fashion Festival, en el que también la moda estuvo presente. Pero nuestra querida influencer no solo comparte con sus seguidores sus gustos y preferencias estilísticas sino que también nos deja vivir con ella su día a día, nos habla de su familia y comparte abiertamente sus experiencias más íntimas y sus sentimientos más profundos. De hecho, uno de sus vídeos más visitos es aquel en el que habla abiertamente de su homosexualidad y de su nueva relación con una mujer.
Vídeo que, por otro lado, ayudó a muchos de sus seguidores a dar un paso adelante y perder el miedo a hablar de su orientación sexual. Tanta es la generosidad y sinceridad de la joven que hasta pudimos conocer todos los detalles de su boda con su pareja Alba, quien ahora también se dedica al
mundo de la moda. Cuán es la sorpresa cuando Dulceida, invitada por el mismísimo Risto Mejide, se sienta en el programa Chester para hablar de su vida como influencer de nuestra generación y enloquece con sus respuestas a todas las redes sociales. Al parecer, no todos los milenials se sienten identificados y representados con la joven. Durante la entrevista, desveló que no había llegado a terminar Educación Secundaria y que no veía necesarios unos estudios mínimos para poder ser un “crack”. Además, admitió no tener ningún interés en la política de nuestro país ni en temas de actualidad. Por lo tanto, no es de extrañar que muchos de los usuarios de Twitter o Facebook demostraran su desacuerdo con la opinión de la bloguera. En este punto, es necesario recalcar que Dulceida es considerada una influencer, lo que significa que, para muchos jóvenes, es un espejo en el que mirarse y que, por ese motivo, algunos de ellos, en concreto los aficionados a la moda, intentan seguir sus pasos. Y cómo puede ser que una chica sin ni siquiera el graduado de Educación Secundaria, sin formación en idiomas y ni mucho menos en tecnología (materias con las que ella misma trabaja) sea la inspiración y el ídolo de miles de adolescentes. Bajo mi punto de vista, lo peor que pudo hacer Aida durante la entrevista fue admitir que no se arrepiente de no haber estudiado, pues de esa manera, inconscientemente o no, está transmitiendo el mensaje de que la formación básica no es necesaria, que con un poco de suerte se consigue todo y que no importa ser una ignorante si tienes un móvil en la mano y buenas aptitudessociales. Quiero dejar claro que en ningún momento menosprecio el trabajo de blogger , instragrammer o youtuber; son profesiones como otras cualesquiera, surgidas como consecuencia de las nuevas tecnologías y demandada por muchos sectores de la sociedad. Ahora bien, considero que todo profesional necesita tener una formación básica sobre aquello a lo que se dedica. En este caso, por ejemplo, debería tener estudios sobre moda o diseño, hablar idiomas, controlar las nuevas tecnologías,… Una formación mínima para que su profesión llegue a ser algo respetable y demandado que merezca el título de influencer. Con personajes como Dulceida, desde mi punto de vista, no solo muchos de sus seguidores van a comenzar a menospreciar la educación y la cultura sino que también el resto de influencers se van a ver afectados, pues dudo bastante que el
mensaje que quieran dar con su trabajo sea el mismo que el de Aida. Lo siento Dulceida, pero tú a mí ni me representas ni me influencias.

Dejar un comentario