Tráfico animal

Érase un mundo en el que se podía traficar con animales, maltratarlos hasta incluso torturarlos para llegar a su muerte, de manera ridícula, humillándolos en plazas de toros, circos etc… En este cuento cada día aparecen nuevas salvajadas que van acabando poco a poco con sus personajes, cometidas por el siempre y malvado protagonista, el ser humano, es muy bueno en su trabajo, cada día encuentra la forma de acabar progresivamente con otra especie. Como todo cuento, tiene su personaje malvado y otros que son héroes, estos son los pandas de WWF que tratan de ponérselo difícil a los señores malvados en su tarea de despoblar la tierra de animales, muchos de estos señores al ver que su tarea se ve interrumpida por medio de manifestaciones y que las acciones de los pandas empiezan a calar en la sociedad, emprenden una serie de actos violentos que acaban por completo con su dignidad. Sí, parece un cuento surrealista, escrito muchos siglos atrás, pero lo cierto es que esto está sucediendo delante de nuestros morros y muy poca gente hace algo para remediarlo. No me parece que nosotros por el simple hecho de ser seres racionales tengamos más derechos que los animales ¿Por qué deberíamos? Somos peor que ellos con mucha diferencia. Se me ponen los pelos de punta cuando escucho comentarios como “la caza es necesaria porque sino existiría sobrepoblación”, pero qué sobrepoblación va a existir si los principales causantes de la alteración de los ecosistemas somos nosotros. Esto provoca un desequilibrio en la cadena trófica, supone que los animales tengan que vivir en cada vez menos espacio y con mucha menos comida, ¿Qué te parecería que te acorralaran a vivir en tú habitacion y con comida racionada? Este es uno de los principales problemas que cada vez va a más, por ejemplo con la construcción de nuevas carreteras provocamos que los animales se expongan a peligros que muchas veces acaban con su vida. No son pocos los problemas que afectan no sólo a los animales sino a la biodiversidad, “vida”, llamalo como quieras. Otro conocido por todos, gracias en parte a labor de fundaciones como WWF, es nuestro querido Co2 que es uno de los principales causantes de la extinción de especies en peligro de extinción como él oso polar. No todo acaba ahí, sino que este efecto invernadero es también un efecto rebote, produciendo el derretimiento de los polos, lo que conlleva un aumento de superficie terrestre ocupada por mares y océanos. Esto está haciendo desplazarse en 2050 a entre 50 y 250 millones de personas, conocidas como “refugiados climáticos”. Parece un dato intrascendente pero no lo es tanto si lo comparamos con el trastorno que ha provocado la huida de refugiados de la guerra de Siria en Europa y eso que solo han sido 13 millones de personas, no me quiero ni imaginar lo que esto provocará en el mundo. Bueno pero dejando este amplio tema aparte, nos vamos a centrar en por qué no hacemos nada para recuperar especies en peligro de extinción. Es muy bonito pensar y decir que los animales son muy importantes y muy preciosos pero ¿Qué haces para remediar su desaparición?. Sólo nos preocupamos por ellos cuando el último de su especie ha desaparecido y es ahí cuando se conmueve el mundo, pero hay que actuar antes llevando acabo políticas de protección y ayuda. Y te preguntarás como se hace eso, pues es muy sencillo, existen organizaciones como GreenPeace o WWF que abogan por estas políticas, es la razón de su creación, permiten ejercer una presión contra el gobierno y concienciar a la población para que se den cuenta lo que le esta pasando a “Gaya” y que no todo es fabricar dinero, que el dinero no se come ni se respira. Si te estas preguntando que pintas tú en todo esto o como puedes ayudar es muy sencillo, te puedes hacer socio de estas fundaciones y/o también puedes ayudarlas en actos de voluntariado, como ya hace mucha gente y cada vez más. Espero que ahora que has leído este artículo reflexiones y puedas ver que nos estamos cargando el mundo y si no actuamos pronto ya será tarde para poder solucionarlo.

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