ÉRASE UNA VEZ UNA ESPAÑA EN PAZ

Quizá no todo el mundo estudie ciencias políticas, derecho o economía, pero sí, todo el mundo ha escuchado hablar de Cataluña y su independencia, cosa que cada medio de comunicación explica como le conviene y le da la gana. Es por esto entre otros aspectos por lo que se escuchan opiniones como “que hagan lo quieran, que nos tienen hasta los cojones” u otras apelando a la más profunda ideología fascista, “España una grande en lo que ha quedado, estos “catalufos” no se independizan por mis cojones”. Pero lo más gracioso es que no todo queda ahí, estas frases, a mi parecer, más cercanas a pensamientos de otro siglo, siguen pasando de generación en generación sin que los que se consideran el futuro de este nuestro país hagan nada por cambiarlo. Bueno, dejando reproches y críticas aun lado, continuaré contando este cuento tan peculiar en el que vivimos la mayoría de los jóvenes, muchos de ellos no saben ni lo que significa la palabra referéndum, curiosa pala- breja que no viene más que a significar el sometimiento de leyes a voto popular, ¿simple verdad?, demasiado sencillo. Eso es lo que pensaba Artur Mas en sus inicios, pero después se topó con un librote gordo gordo que se llama Constitución y que tanto y tanto trabajo ha costado el terminar “bien” de construir. Bueno, pues prosigamos con el cuento, cuando los independentistas catalanes se toparon con la Constitución había unos señores muy malvados muy malvados que la defendían a vida o muerte, no recuerdo muy bien su nombre, pero por lo que me han contado debían robar a los pobres para dárselo a los ricos; estos, a su vez, tenían un montón de títeres a su alrededor ya que eran la máxima autoridad del país, disponían del poder y tanto era así que enviaron a la Guardia Civil en barcos (un poco peculiares) a esa comunidad que se intentaba independizar. Sí, estamos hablando de un país democrático aunque no os lo parezca.
Ya con Puigdemont a la cabeza y muchos apoyos de alcaldías se montó una muy gorda en Barcelona donde se reunieron todos los alcaldes con sombrero y bastón en mano a grito de INDEPENCENCIA. En la capital de España algo le rondaba por los bigotes al señor Rajoy (un títere más de nuestro cuento), por lo que decidió que algo de caso tendría que hacer a esos “locos” catalanes sublevados. ¿Qué hizo? Tomar represalias contra todo aquel que estuviera en contra de la unión del País.Y ahora sí, ¿por qué quieren la independencia? Muchos aspectos tienen que ver con esto, empezando por históricos, políticos, pero sobre todo económicos. Todos sabemos que Cataluña, es una de las comunidades autónomas con más industria de España, lo que conlleva un gran peso en el PIB del país. Por así decirlo, el árbol que da oxígeno en una sociedad contaminada, es decir arrastran la deuda española aportando un 19’8℅ del PIB, incluso superando a la Comunidad de Madrid. Creen que con la independencia se desprenderían del lastre que supone un país atrasado y endeudado hasta las “trancas”, pero esto no funciona tan fácil, sino que desde el punto de vista económico perderían las dos partes, es decir, están luchando no solamente contra un país que no
les deja independizarse, sino contra toda la Unión Europea que comienza a dar atisbos de aislarles en cuanto a todo tipo de acuerdos económicos, si siguieran pudiendo utilizar el euro una de las cosas en las que la
gente está más equivocada, lo que no tendrían cabida en el Banco Central Europeo, pero esto es mucho suponer. Nada estáclaro y creo que tardará mucho en aclararse.

En mi opinión, la independencia de Cataluña va mucho más allá de lo económico. Es un derecho, una continua lucha de poder, un choque de trenes que ha vuelto a sacar a la luz a las dos Españas, los que apuestan por el diálogo y a los que se encontraban en la cueva esperando su momento para volver a mostrar esa atrasada ideología fascista. Pienso que todo lo que hemos conseguido hasta ahora ha sido por una revolución constante.
Me duele que Cataluña se independice, pero si se hace un referéndum legal aceptado por el estado de derecho, y en
este sale el Sí a la independencia, creeré en la libertad y la democracia antes que en nada.

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