Cómo saber si estás en una RELACIÓN TÓXICA

Qué bien se está cuando encuentras a alguien con cosas en común, alguien que te entiende y con quien pasar el tiempo, y aunque siempre hay alguna pelea o discusión, son cosas de pareja, ¿no?.
Sin embargo, todos hemos dicho o pensado alguna vez de un conocido o amigo “esa relación es muy tóxica”, incluso, puede que tu relación también lo sea y no quieras verlo o no te des cuenta.

Estas son algunas de las características para saber que tu relación no es precisamente sana:
1- Adiós vida social: puede que dejar de hacer planes con amigos o salir por estar con tu pareja parezca un acto de amor, pero es un claro signo de relación tóxica, una pérdida de autonomía y libertad.
2- Dependencia: la baja autoestima y el miedo a estar solo causa una enfermiza dependencia por tu pareja que te puede llevar a seguir pese a que la relación no vaya bien e, incluso, en muchos casos, aguantar y perdonar cosas que nadie debería soportar.
3- Posesivo: que todo el rato te pida explicaciones de con quién vas, qué haces y quiera controlarlo todo, sin dejarte libertad de elección.
4- Manipulación y chantaje emocional: la persona es egoísta y actúa pensando en sus intereses, sin tener en cuenta lo que quiere o siente el otro. Culpabilizar y provocar miedo en el otro es la forma más común, no hace falta que sea un miedo físico (algo que evidentemente no hay que pasar por alto NI UNA VEZ), sino emocional, por ejemplo: “si me dejas, me vas a hacer sufrir, no lo voy a aguantar “o “si me dejas, es que nunca me has querido”.
5- Intentar cambiar a la pareja: si ocurre esto de forma excesiva, no es un amor maduro, no te quiere tal y como eres, quiere que seas como a él le gustaría.
6- Discusiones: todas las parejas tienen sus más y sus menos, es cierto, pero pasar más tiempo discutiendo y sufriendo que disfrutando no tiene sentido.
7- Falta de respeto: humillaciones delante de público o en privado, intentar bajar la autoestima con insultos o diciendo que no puedes estar con alguien como él, desprecios y amenazas físicas. ¿De verdad eso es amor? NO, NO Y NO. Da igual si luego te pide mil veces perdón y te lee la biblia en verso declarándote su amor, diciéndote todo lo que te quiere y prometiéndote que no lo volverá a pasar, si de verdad te quisiera, no te haría eso. Pensar que alguien así va a cambiar es un gran error, si tú lo permites y lo perdonas, le das el poder y la oportunidad de hacértelo una vez más. Y cada vez será peor.
Aunque no siempre se da la última característica, claramente la más grave donde ya entramos en una violencia de género, cualquier relación que tenga alguna de las demás es una relación tóxica y si ambos no hacéis un esfuerzo por cambiarla y mejorarla, es mucho mejor salir de ella, ya que como dicen “Mejor solo que mal acompañado”.
Aunque cueste y duela, lo mejor es no seguirla, el dolor pasa y nadie se muere por amor.

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