ENTREVISTA INDEPENDENTISMO

RODRIGO SENOVILLA

Rodrigo es un estudiante de 20 años, procedente de Burgos, que se mudó a Barcelona para estudiar Bioquímica tras acabar el Instituto. Con un ruido peculiar de fondo (las caceroladas nocturnas siguen formando parte de su rutina), Rodrigo nos cuenta en esta entrevista cómo está viviendo estas semanas en el epicentro del conflicto catalán y cuál es su opinión al respecto.

B: ¿Cree usted que el pueblo catalán tiene algún derecho para poder decidir sobre su futuro? Si está usted de acuerdo, ¿hasta qué punto ese derecho puede estar confrontado con el resto?
R: El problema es que yo no creo en ningún pueblo, en ninguno. (Se levanta y nos muestra un cuadro en el que se lee “no nation, no boarders, just people”).
B: Teniendo en cuenta que la convivencia se basa en unas leyes, si esas leyes se incumplen, ¿cuál cree que sería la respuesta correcta por parte del gobierno?
R: Cualquiera por la vía legal y no violenta […] Si supiera la respuesta correcta a esta pregunta, no estaría ahora mismo aquí sentado (se ríe). Yo creo que la solución se basaría más en desmontar el nacionalismo ahora mismo. Lo que hay que hacer es que al igual que los nacionalistas han conseguido embaucar a casi un 50% de la población catalana, el bando no nacionalista debería dar una respuesta política, no solo apoyándose en la aplicación de la ley. La ley es el marco variable, pero no la conciencia de cada uno.
B: ¿Cómo solucionaría el problema para que ninguna de las dos partes se sienta ofendido?
R: Yo, lo primero, propondría un debate. No he sido partidario del referéndum nunca porque claro, si no creo en un pueblo, cómo voy a creer en la autodeterminación. Prefiero, sin embargo, un referéndum a una guerra. Mi opción preferida sería hacer un referéndum con varias opciones, es decir, no sólo con un “sí” y un “no” sino con más propuestas.
B: ¿Algún profesor durante estas semanas ha hecho pública su opinión respecto a la independencia?
R: Sí que he escuchado algún comentario previo a la votación del 1 de octubre. Una de mis profesoras afirmó emocionada que normalmente ella solía respetar el derecho a los alumnos de hacer huelgas, pero que lo consideraba una situación excepcional y si tenía que hacerla, la haría.
B: ¿Cree que si Cataluña consiguiera la independencia, perdería el poder que tiene ahora?
R: Eso es relativo. Hay mucha industria en Cataluña, esto es innegable. Aunque se independicen y cambien de sedes sociales, no van a mover toda la industria a una ciudad como Burgos. Yo creo que va a haber un periodo de tiempo corto en el que se va a ver afectado. Sin embargo, a los catalanes les viene muy bien ser Cataluña dentro de España. Aquí en Cataluña se vota a la izquierda por inercia, porque votar al PP sería ir en contra de Cataluña. Y eso parece que les viene muy bien. El problema es cuando no tengan ese monstruo de la derecha que les haga ir a la izquierda, igual se vuelven incluso peores.

B: ¿Cómo ha vivido usted estas semanas de conflicto?
R: Mal, mal, mal. Siento impotencia porque veo cómo se pola-rizan las opiniones, veo cómo yo tengo una idea muy clara y no puedo hacer nada. Yo tengo claro que es una mentira, pero claro, lo es para mí lo que me diga tanto Rajoy como Puigdemont. Y al final, se esconde la mierda debajo de las banderas. Y me da impotencia, claro, porque veo cómo en Burgos la gente se manifiesta gritando “Cataluña es España” y cómo aquí los independentistas salen todos los días a la calle a gritar es “España manipuladora” y, en cambio, yo no lo considero manipulador. Pero, sobre todo, impotencia por ver la polarización, el “ellos” y el “nosotros” y no sentirte identificado con ninguno de los dos.

B: ¿Conoces a algún catalán en contra de la independencia?

R: Sí. De hecho, hay una zona en Cataluña (Cornellá, Hospitalet) que es más españolista dado que en su mayoría son hijos de gente que procede de distintas comunidades autónomas. Hay mucha gente que está en contra y otra mucha que piensa “qué bien estaba yo en mi casa” y que, por desgracia, es la mayoría y sí es, en cambio, la mayoría silenciosa.

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