CONCIENCIÉMONOS

Creo que no me equivoco cuando digo que a todos nos gusta disfrutar de un paisaje bonito y cuidado mientras damos un paseo o tratamos de disfrutar de la naturaleza que nos rodea, ya sean los pocos árboles que adornan las aceras o la gran variedad de plantas que podemos encontrar en un parque natural. Disponer de un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo, también tenemos el deber de cuidarlo, conservarlo y respetarlo, ya que de él sacamos todo lo necesario para vivir.

Aun así existen personas que esto se lo toman a cachondeo, y no es motivo de broma.

Hoy en día contaminamos incluso sin darnos cuenta y resulta bastante complicado vivir sin contaminar. Estamos rodeados de fábricas que expulsan humo, pero no solo ese humo nos perju- dica, sino también el del tabaco, seas o no una persona fuma- dora.

Contaminamos el aire con nuestros insecticidas y aviones, y a pesar de contaminar tanto, casi no hacemos nada al respecto y seguimos haciendo lo mismo.

A mucha gente la gusta veranear en playas, pero todas ellas están contaminadas con micropartículas de plásticos u otros ob- jetos contaminantes, debido a que ensuciamos el agua de mil maneras con los derrames de petróleo, la extracción minera y las baterías que pueden contaminar muchos litros de agua si llegan a tener contacto con el mar.

¿Qué podemos hacer nosotros para intentar cambiar en mayor o menor medida este desastre? Puedes pedir a los super- mercados que eliminen los envases de plástico en sus frutas y verduras, que proporcionen alternativas sostenibles para comprar sus productos de alimentación y que fomenten la venta a granel. También a nivel más personal puedes adoptar unas sencillas me- didas para reducir el uso de plásticos y así evitar contribuir a la invasión de plásticos que ahoga nuestros mares.

Y hablando de agua… ¿Cómo creéis que llega el plástico a los océanos? A pesar de que nuestros plásticos los depositemos en el contenedor amarillo, pueden acabar ahí debido a la acción del viento y la lluvia. Una vez los objetos de plástico llegan al mar, pueden ser ingeridos por la fauna marina y acumularse en su in- terior, pueden quedarse en suspensión o flotando en la superficie,

Y si crees que eso se escapa de tu mano, también puedes actuar con pequeños gestos como apagar la luz siempre que no la necesites, usar el transporte público y cerrar bien los grifos des- pués de utilizarlos.

Toneladas de residuos pueden finalmente hundirse y permanecer en el fondo marino, o incluso pueden quedar atrapados en el hielo del Ártico. Esto puede causar graves daños a la fauna marina. Actualmente, unas 700 especies de organismos marinos se ven afectadas por este tipo de contaminación. Cada año, más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos mueren como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar.

Intentemos no tomárnoslo a broma, es un problema serio con el que tenemos que acabar.

Dejar un comentario