HISTORIA DE LA BANDERA DE ESPAÑA

Hoy en día se encuentra en entredicho todos los símbolos que representan y unen a distintas personas bajo unos mismos colores o señas de identidad. Dentro de estos símbolos la bandera es el más representativo.

Desde la prehistoria, distintas tribus se identificaban unas a otras con estandartes hechos con huesos o plumas, y ya en la época árabe, se empezaron a utilizar banderas de tela con diferentes colores. Cada bandera tiene una historia, pero hoy nos vamos a centrar en la de nuestro país, España.

Los orígenes de la bandera, para sorpresa del lector, no se encuentran en España, sino en Italia, más concretamente en Nápoles, cuya bandera lleva los colores rojo y amarillo. Fue a mediados del siglo XV, cuando la Corona de Aragón conquistó estas tierras y se apoderó de sus franjas rojas y amarillas. Sin embargo, el origen de los colores se narra de manera mitológica en una antigua leyenda. Se cuenta que el rey francés Carlos II, con sus dedos mojados en la sangre del rey Vilfredo el Velloso, marcó sobre el fondo del escudo amarillo de Aragón, las cuatro bandas rojas.

Durante el reinado de los Austrias, la famosa cruz de Borgoña era la bandera del país, pero tras la llegada de los borbones, se sustituye por un escudo similar al actual sobre un fondo blanco, ya que la anterior pertenecía al bando perdedor de la guerra de sucesión.

Sin embargo, el color blanco se confundía con otras banderas como la de Francia, por lo que incluso navíos ingleses bombardearon barcos españoles a causa de esta confusión. Fue cuando se tomó la decisión de cambiarla. La elección de la nueva enseña no fue tan sencilla y tuvo que existir un concurso de diseño. El ministro de marina, Carlos Valdés, presentó a Carlos III un total de 12 modelos de bandera, de los cuales el monarca eligió 2, que se unificaron para dar las actuales bandas rojas y amarilla. De esas 12, se dice que escogió una con estos colores para representar a Aragón ya que el escudo que fijó era el de Castilla y León.

Sin embargo, esta bandera era utilizada como una enseña militar, y no fue hasta 1812, con las cortes de Cádiz, cuando el diputado Diego Muñoz Torrero, hace de esta un símbolo nacional.

Con la vuelta al absolutismo, se derogó la constitución y con ella todos los símbolos liberales, entre ellos la bandera. A pesar del corto periodo del trienio liberal donde sí se reconoció la bandera, no fue hasta el fin de las guerras carlistas cuando se unificaron todos los bandos bajo la rojigualda.

Durante la Primera República, la bandera bicolor permaneció y el escudo de Castilla y León se mantuvo pero sin la corona real. Posteriormente, se restauró el escudo real y fue en 1931, con la segunda república, cuando se sustituyó la tercera franja por el color morado. ¿Por qué este color? Pues bien, el color morado representa a Castilla (se decía que el pendón de Castilla era morado) y los republicanos eligieron esta bandera por los comuneros, que a principios del siglo XVI se rebelaron contra Carlos I, lo que ellos entendieron como una “rebelión contra la tiranía”. El escudo que eligieron fue el que aparecía en la moneda de 5 pesetas de la primera república, el cual es muy similar al actual.

Esto se mantendría hasta que el 18 de julio de 1936 se produjera el golpe de Estado del general Francisco Franco, curiosamente bajo los colores de la bandera tricolor. Fueron los carlistas los que sugirieron a Franco que cambiara la bandera, que pasó a ser la bicolor. En un principio sin escudo, luego con el escudo de la primera república y finalmente, en 1938, con el águila de San Juan, que provenía de la época de los Reyes Católicos. Al finalizar la guerra, se convirtió en la enseña oficial durante la dictadura.

Tras la muerte de Franco, durante la Transición, permaneció la misma bandera, ya que así lo acordaron el presidente Suárez y Carrillo, jefe del Partido Comunista. En 1981, se realiza la última modificación de la bandera, en la que desaparece el águila de San Juan, quedando tal y como hoy la conocemos.

A pesar de que ha sido compartida por todas las ideologías, la rojigualda es actualmente menospreciada por una parte de la población. Si bien es cierto, que bajo sus colores se han cometido errores, también lo es que nuestra bandera nos identifica allá donde vayamos y es que no debe de haber mayor nexo de unión entre dos personas que pertenecer a un mismo país.

Dejar un comentario