Crónica del concierto de Dünedain en Valladolid (14/09/2019)

Como persona que no es natural de Valladolid, desconocía en un principio que durante de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo, celebradas en septiembre, hubiera un número considerable de conciertos gratuitos de Rock y Metal, lo que permite a los habitantes de la ciudad ver en directo a grupos de gran calidad.

En este contexto, los abulenses/vallisoletanos Dünedain ofrecieron un concierto cerca de la Facultad de Medicina en un pequeño escenario en el que, como dijo su vocalista Carlos Sanz, a ver si Metallica tenía lo que había que tener (en realidad dijo algo más breve y fuerte) para tocar ahí. Venían presentando su disco Memento Mori y los dos primeros temas en caer anoche fueron de este nuevo álbum: A un Paso del Cielo y El Viento de la Batalla. Con un entregado público y un poco de lluvia al principio, la noche prometía bastante. Y así fue.

El público cada vez entraba más en calor gracias a temas de sus anteriores trabajos como fueron «Legado», «Bola de Cristal» y «Vuela», que me curó todos los males que tenía en forma de dolores de cabeza y aturdimiento. Toda la banda realizó una majestuosa actuación, aunque querría destacar las tablas del frontman Carlos Sanz y, especialmente, Alberto P. Velasco, bajista con una energía que solo he visto en el mismísimo Steve Harris.

Una de las cosas que me gusta de bandas como Dünedain es el público tan entregado que asiste a sus presentaciones. Cuernos y saltos a un lado, con lo que me quedo es con el sentimiento de hermandad creado cuando se corean todas y cada una de las canciones, riffs de guitarra incluidos; además, no importa si se trata de cortes nuevos como el propio «Memento Mori», «Eterno» o «Unidos» o de ya clásicos como «La Rosa Negra», la preciosa «Hechizo» o «1000 Golpes».

El álbum Buscando el Norte tuvo un papel muy importante en el concierto ya que el quinteto descargó seguidas «Una Razón», «Buscando el Norte» (introducida con un pequeño chascarrillo sobre Valladolid) y «Fiel a mi Libertad». La guinda del pastel la pusieron «Tu Sueño», «Por los Siglos de los Siglos» y «Corazón de Invierno», que conformaron la traca final apoteósica de un concierto en el que el grupo de Tony Dünedain dio un magnífico repaso a su discografía tanto antigua como nueva y que, por lo menos a ojos y oídos un servidor, hizo que la noche se pasara en un abrir y cerrar de ojos.

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