EL ROBO DE LA GIOCONDA

Todos conocemos este famoso cuadro de Leonardo da Vinci, posiblemente la obra de arte más famosa del mundo.

La Mona Lisa, como otros lo llaman, no siempre fue una celebridad. No cobró protagonismo hasta que fue robada. Desapareció y estuvo escondida durante más de 2 años.

Corría el agosto de 1911 cuando desaparece la Mona Lisa de una galería renacentista del Louvre en París. Hasta entonces era una obra poco conocida, pasaba desapercibida, pero pronto empieza a causar sensación.

Después de que el museo cierre sus puertas, un empleado de mantenimiento, Vincenzo Peruggia, extrae el retrato de su marco, lo envuelve cuidadosamente en una manta y sale a la mañana siguiente a plena luz del día con la obra escondida bajo la ropa. Pasa un día entero antes de que nadie se percate de la ausencia de La Mona Lisa. Esta obra pasa a ocupar las portadas de todos los medios, el escándalo la había convertido en una superestrella.

El gran museo parisino cerró las puertas durante una larga semana. Cuando este reabrió, se batió el récord de visitantes que acudían al Louvre para apreciar el hueco que había dejado en la pared.

Ahora era el turno de la policía, tocaba buscar posibles delincuentes y fueron acusados personajes como Pablo Picasso o Apollinaire.

El ladrón fue capturado en 1913 cuando intentó vender La Gioconda al director de la galería de los Ufizzi, quien se hizo acompañar de la policía y destapó el delito.

Peruggia alegó que quería devolver la obra a su patria que, según él, fue previamente robada por Napoleón. Finalmente, se le condenó durante siete meses y nueve días.

Entre 1911 y 1913 apareció una segunda Mona Lisa en Inglaterra, parecía más joven pero estaba inacabada. ¿Había pintado Leonardo el retrato más famoso del mundo dos veces? Las pruebas sugieren que este pintor trabajó en La Gioconda durante dos períodos diferentes de su vida separados por más de una década, pero… ¿será una copia, una falsificación o una obra propia?. Actualmente es todavía un misterio, muchos historiadores creen que la pintó él, otros se mantienen en que fue realizada por algún discípulo del taller de Leonardo, y otros, simplemente, piensan que es una falsificación.

Estudios recientes demuestran que esta obra, La Mona Lisa de Isleworth, está mejor conservada que la que se cree que es la original y por ello, muchos sostienen que es una copia más reciente del afamado cuadro.

Incluso con la ciencia más sofisticada, no es fácil burlar a un genio.

Quizá La Mona Lisa, no nos revele nunca sus secretos

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