ELECCIONEO

Después de cinco meses desde las pasadas elecciones del 28 de abril y sin haber llegado a ningún tipo de acuerdos, y ya disueltas las Cortes, nos vemos convocados a volver a las urnas el 10 de noviembre. Después de la publicación de los resultados finales de la anterior votación, la gran mayoría pensábamos que el Gobierno ya iba a salir formado por los socialistas y Podemos, pero eso solo ha quedado en nuestra imaginación. Todo el verano pendientes de las reuniones entre Pedro Sánchez y los demás líderes para no llegar a ningún lado. Bueno sí, a una situación de un país paralizado y cansado de ver que sus representantes no son capaces de ponerse de acuerdo. Muchos votantes ante esta situación sentimos que nuestro voto no ha servido para nada, y es que las últimas encuestas publican que la abstención subiría del 28,2% en abril al 35%, al igual que pasó con las elecciones de junio de 2016; y es que, a este ritmo, vamos más a votar que algunos universitarios a clase. Nada más y nada menos que 4 veces en 3 años. Este hecho se debe al fin del bipartidismo cuando surgieron Podemos y Ciudadanos, pero también a la negación al famoso “diálogo” que tanto defienden los líderes de los partidos (o por lo menos, que no se han querido entender). Ante estas nuevas elecciones se nos presenta un panorama un poco más diferente con la candidatura de Íñigo Errejón con su nuevo partido, “Más País” (fragmentando el voto de la izquierda) y la incertidumbre de si volverá a ganar de manera arrolladora el PSOE, o por el contrario saldrá una coalición de derechas. De todas maneras, lo importante es que salga un gobierno estable cuanto antes y ponga en funcionamiento el país, adoptando unas medidas propicias ante la clara desaceleración de la economía no solo de nuestro país, sino de todo el mundo: debido al Brexit, las tensiones comerciales entre EEUU y China, etc. Uno de los partidos que ha propuesto reformas para los procesos electorales es Ciudadanos. Su objetivo es reducir el gasto electoral a través de un “mailing” único, la eliminación de la publicidad exterior, la celebración de dos debates, etc. Y es que parece que los políticos no se dan cuenta de la gran cantidad de dinero que nos cuesta a todos estos eventos. Puede que cuando sea publicada la revista ya se hayan celebrado las elecciones e incluso ya tengamos gobierno (ojalá), pero quién sabe, igual durante este curso, en la última revista, toca volver a escribir otro artículo de la misma temática.

Dejar un comentario