VALEMOS MUCHO MÁS QUE ESO

Lo primero que tengo que decir antes de empezar a hablar sobre el tema principal de este artículo es que hace más de medio año que no me peso, no sé cuánto peso y por suerte, esto no supone ningún tipo de problema para mí, simplemente, me da absolutamente igual y me ha costado mucho trabajo y esfuerzo que esto fuera así. Estoy muy cansada de escuchar, tanto amigas como cualquier otra persona de la calle como se definen por un simple número y al final esto hace que terminen condicionando su vida por lo que he comentado antes un maldito número. Que quede muy claro que ninguno de nosotros/as somos lo que pesamos, pero es que además tampoco somos la talla de sujetador que usamos, ni la del pantalón que nos compramos ayer en una tienda de ropa. Y dejando las medidas a un lado, tampoco somos la nota que sacamos en los exámenes de la universidad, ni el dinero que tenemos en la cuenta corriente del banco. Tampoco eres cuantas batallas has ganado ni cuantas hayas perdido, simplemente forman una parte más de ti. Y fíjate que me gustan las redes sociales, pero es que tampoco somo el número de seguidores y de me gustas que tenemos. Por supuesto que tampoco eres tu altura, ni la cantidad de cosas que tienes porque NINGUNO DE NOSOTROS SOMOS UN NÚMERO. Y hablando de prejuicios que es de lo que vengo a hablar, me niego a seguir viendo como la gente se acaba siempre definiendo y se termina limitando por ello. Pero lo que más me molesta de todo esto es cuando la mayor parte de las personas acabamos hablando de forma consciente de los demás por lo que tienen o dejan de tener porque todos somos y valemos muchísimo más que todo eso. Además, casi todos los días en la mayor parte de las conversaciones que tengo con mis amigas, mi hermana o gente que me rodea acabo escuchando siempre las mismas frases como, por ejemplo: – No estoy contenta con mi peso – ¿Qué puedo hacer para adelgazar más rápido? – No estoy sacando las notas que quiero – ¿No crees que soy demasiado bajita? – Utilizo la talla … de sujetador – No soy todo lo buena que quisiera ser en algo. Mi respuesta a esto suele ser siempre la misma, NO TIENES QUE MEDIRTE POR UNAS CIFRAS. Eres muchísimo pero muchísimo más que todo eso. Y que sí, que al final son cosas que acaban formando parte de tu vida y siempre hay que tratar de mejorar en lo que nos propongamos en la vida. Pero solo pido que no te limiten, ni te agobies por cosas tan básicas como pueden acabar siendo los números o las cifras en este caso. No somos eso, somos especialmente alma, corazón y lo buenas personas que acabemos siendo con el resto de la gente. A sí que considero importante que todos hagamos el difícil esfuerzo de intentar cambiar esta situación por muy complicado que sea, debido a que pertenecemos a una sociedad en la cual desde el primer momento nacemos desde un principio condicionados por el sexo y muchos otros factores que lo siguen. Pero a pesar de todo esto tratemos de parar que unos simples números nos digan lo que debemos y no debemos de hacer. No tengas ningún miedo a hacer las cosas como quieras, cuándo quieras y que no acaben siendo unos números los que tengan que limitar tus objetivos y tus propias metas. Y sobre todo, la próxima vez que te subas a una báscula, aprende a leerla bien.

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