AMERICAN VANDAL

Hay series y películas a las que cuesta darles una opor­tunidad. Sobre todo si lo poco que sabes de ella es el «de qué va». Hay que reconocer, en este sentido, que Netflix se
la ha jugado un poco con American Vandal, serie que se puede resumir perfectamente en un falso documental sobre pintadas de penes. Afortunadamente, lo que a simple vista parece un chiste es una joya que mezcla el típico thriller poli­cial con una broma de instituto.


La primera temporada de esta historia comienza en el instituto Hanover, cuando un vándalo entra a escondidas al aparcamiento de los profesores, pinta 27 penes en los
coches con spray y borra los videos de seguridad. Todas las miradas se dirigen hacia el bromista del instituto, quien no tiene una cuartada sólida y, después de un juicio, queda
expulsado para siempre y con riesgo de ir a la cárcel. Peter Maldonado, miembro del periódico escolar, cree que ha sido todo por prejuicios y decide iniciar una investigación con su equipo y filmarlo todo al estilo documental.
La segunda temporada sigue el mismo patrón pero con una broma, en mi opinión, mucho mejor. El zurullo vengador, que es como se conoce al misterioso bromista que provoca «la evacuación», un incidente en el que el uso de laxante en la limonada de la cafetería hace que comience una «diarrea masiva» entre los alumnos del St. Bernardine, un instituto privado católico de Washington.

El desenlace de las dos temporadas trata de encontrar al culpable con un formato de documental que hace que te enganche desde los primeros episodios. Además demuestra
que no es una serie que se quede en el humor adolescente, gamberro y escatológico sino que también nos habla, sobre asuntos muy serios a la par que interesantes.

Si bien con solo la premisa puede parecer que nos encontramos con un chiste largo sobre penes, diarrea y gamberrismo, sus creadores logran realizar una serie absolutamente apasionante. Logran captar de tal modo la aten­ción del espectador que estamos durante sus ocho episo­dios haciendo nuestras propias teorías y con los ojos en la pantalla queriendo saber su resolución.

Sin ninguna duda es una serie muy recomendable, con risas e intriga aseguradas a partes iguales.

Dejar un comentario