Call Of Duty: Modern Warfare 3

Para los seguidores de la saga Call of Duty llega una nueva entrega, recién salida al mercado con récord de ventas en Reino Unido y Estados Unidos. En su primera semana se han obtenido más de 6 millones y medio de copias vendidas con unos beneficios de más de 400 millones de dólares solamente en estos dos países. Dicha entrega, Call of Duty Modern Warfare 3, se basa en una hipotética tercera Guerra Mundial, con acciones distribuidas en diferentes emplazamientos del mundo como son Nueva York, Londres, Somalia o la India. Como en ediciones anteriores, el personaje antagonista a batir será Makarov, que se mostrará más duro e implacable que nunca.
El inicio de la historia se desenvuelve en la isla de Manhattan, Nueva York. Cabe destacar la impresionante escenografía de la isla con todo lujo de detalles debido al alto nivel de los gráficos. En estas primeras misiones nos meteremos en la piel de Derek Frost Westwork, con el cual recorreremos las calles de un Manhattan completamente arrasado por el caos creado por grupos terroristas. Otros lugares donde se desarrollará la acción son emplazamientos tan míticos como el Big Ben londinense o el Air Force One, el avión del presidente de los Estados Unidos. Otras misiones incluyen infiltraciones en plena Sabana Africana. En algunas de estas misiones contaremos con la ayuda de los conocidos agentes rusos Yuri y Andrei, que en anteriores entregas pertenecieron a las filas de Makarov.
Las idas y venidas del modo historia serán constantes y, capítulo tras capítulo, iremos desplazándonos y retornando lugar tras lugar, como ya es típico en los últimos Call of Duty, y esto dotará de gran dinamismo al modo individual. En ciertos momentos esto puede volverse negativo ya que tantas idas y venidas pueden confundirnos y desorientarnos.
Todo lo referente a los aspectos armamentísticos será muy próximo en cuanto a veracidad bélica se refiere, pero el transcurso de la historia estará más enfocado a la espectacularidad propia del cine de acción. Al igual que en las anteriores entregas, habrá situaciones de gran dureza y crueldad, que podrán ser desactivadas desde el menú de opciones, pero sin dichas situaciones las batallas no serán lo mismo.
La duración seguirá la media de los anteriores y no pasará de siete u ocho horas, pero la sensación que nos deja es que Activision seguirá dando muchísima importancia al modo individual en sus juegos pese al evidente predominio del modo online.
Activision ha intentado recrear de la manera mas fiel posible todos y cada uno de los escenarios en los cuales transcurre la acción del videojuego, de tal forma que los lugares más emblemáticos han sido escaneados para posteriormente ser convertidos en increíbles escenarios abiertos llenos de detalle.
El juego ha llegado a España doblado completamente al español, lo cual mejora la experiencia para muchos de los usuarios. Cabe destacar que las personas que han puesto voces a los soldados son famosos actores estadounidenses. La jugabilidad en Call of Duty Modern Warfare 3 está fuera de toda duda. En el plano armamentístico la variedad es tal que podremos encontrar desde pistolas como el revólver ruso MP412, hasta rifles de precisión, pasando por escopetas como la AA-12. En cuanto a vehículos, estos estarán presentes en MW3 pero de forma más secundaria y unicamente como un apoyo en nuestras misiones.
Uno de los principales inconvenientes del videojuego es la desaparición del modo cooperativo en el modo historia, que nos permitía pasar buenos momentos junto a otros amigos. Aun así tendremos otros dos modos de juego: el ya conocido operaciones especiales y la novedad, Survival. Este nuevo modo, es el sustituto del modo Zombi: aquí nos enfrentaremos a hordas de enemigos con dificultad progresiva en dieciséis emplazamientos por superar.
Sin duda el grueso del juego es el modo online, en el que cada modo estará dividido en terreno estándar o avanzado (para complacer tanto a los jugadores más experimentados como novatos). Los modos avanzados comenzarán a desbloquearse a partir del nivel diez; dichos modos ampliarán la variedad de los del terreno estándar.

Artículo escrito por: Sergio Pascual & Álvaro Pascual

Pau Gasol: diez años desde su debut en la NBA

 

El martes 1 de noviembre se cumplían 10 años del debut de Pau Gasol en la NBA. Con la camiseta de los Grizzlies de Memphis, Pau Gasol lograba 4 puntos y 4 rebotes para iniciar una brillante carrera en la mejor liga del mundo del baloncesto.
El 1 de noviembre de 2001 el baloncesto español se anotaba una fecha histórica en su calendario: el debut de otro jugador español en la NBA. Era un jovencísimo Pau Gasol que había dejado la ciudad de Barcelona rumbo a Memphis buscando su particular sueño americano. Un sueño que muchos añoraban pero que pocos eran los que lograban hacerlo realidad en aquel entonces. 2 anillos y 4 All Star Games después, el baloncesto español sigue alucinando con los logros de su gran estrella.
Ante Detroit Pistons, salió desde el banquillo, jugó 17 duros minutos y finalizó el partido con 4 puntos y 4 rebotes. Y desde el primer instante, a pesar de su complicado debut, se mostró ambicioso, con declaraciones como la que realizaba dejando claro su carácter: “Que nadie dude que voy a seguir dando el callo en cada encuentro y que voy a hacerlo mucho mejor. Mi margen de mejora es amplio y creo que puedo hacerlo bastante bien. Quiero ser un gran jugador ya en esta temporada. Hoy, por supuesto, no he sido yo”.


José Ignacio Huguet recuerda el viaje a Memphis de prensa y aficionados para presenciar en directo un momento histórico que ha dejado un recuerdo imborrable: “A los peregrinos del rey del rock le sustituíamos por aquellos días los que seguíamos a un chaval alto y desgarbado que buscaba su lugar en el reino del baloncesto. Formábamos un grupo heterogéneo, que además de aficionados, incluía una treintena de periodistas, una cifra inusual para este deporte”.
Pau recuerda su primera canasta: “Fue un contraataque, un pase de Jayson Williams” y una carrera por el medio de la cancha” y el momento en el que empezó a encontrarse mejor. Uno de los jugadores titulares se lesionó en el calentamiento previo al cuarto partido, contra Phoenix. Salió de titular y anotó 27 puntos. A partir de ahí, todo fue mejor. Esa mejora llevó a Pau a ha-cerse con el puesto de titular para acabar siendo designado roo-kie del año. A la hora de hablar de su mejor momento en esta década, Pau lo tiene claro: “Los 2 anillos. Fue maravilloso. Espero tener la oportunidad de conseguir más”.

Innumerables han sido los mejores momentos que marcan la carrera de Pau Gasol en estos 10 años, empezando por su debut, la elección como rookie del año, sus primeros playoff (2003/04), el primer All Star Game (2005/06), el reencuentro con su amigo Juan Carlos Navarro en Memphis, su fichaje por los Lakers (1 de febrero de 2008), la llegada de su hermano Marc a la NBA o, por supuesto, los 2 anillos y 4 All Star. Aunque para el aficionado español el gran logro de Gasol ha sido convertirse tras la suma de todos ellos en una de las grandes estrellas de la mejor liga del mundo.

LA PROMESA SE CONVIRTIÓ EN MITO

Jose Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto considera que “ha hecho de lo impensable algo coti-diano”, el seleccionador Scariolo que no ha visto “un jugador con su inteligencia”, el Director Deportivo FEB, Ángel Palmi destaca su “capacidad para hacer mejores a todos los que le rodean”, para Rudy Fernández es “un estímulo no sólo en la NBA sino en la Selección” mientras que su gran amigo y compañero Juan Carlos Navarro afirma que “es el compañero con el que siempre quieres jugar” mientras que Epi de mito a mito considera que “además de un referente es una persona normal”. Y es que en 2001 la NBA era un mito para los seguidores españoles; diez años después el mito es él.

Artículo escrito por: Diana Sánchez

Bendita crisis

Dentro de todos nosotros había dejado de resonar el eco de algunos términos, en algunos casos, hasta se habían borrado sus significados de nuestra mente, durante tiempos en que la derrota de la selección nacional en los deportes del esférico era lo más decepcionante que llegaba a nuestros oídos. Eran tiempos de estabilidad económica, aparente estabilidad socio-política; el tufo de la crisis que ahora nos ahoga no era perceptible para el olfato de nuestros dirigentes, y oír hablar de capitalismo, desigualdad, dictadura de los mercados, sostenibilidad, estado del bienestar era cosa de unos cuantos chalados que reivindicaban reliquias que habían sido conseguidas hace ya mucho tiempo. La mano de la bonanza había corrido una cortina ante los ojos de todos nosotros, sobre todo los más jóvenes, que vivíamos en los algodones de un sistema basado en la globalización y el libre mercado, en nuestro país, apuntalado con los palillos del sector de la construcción. A nadie le preocupaba si el pdi, partido de la izquierda, o el pdd, partido de la derecha, hacían bien su trabajo, si el corrupto limaba de las cuentas públicas tantos millones de euros, a la abuela le congelaban la pensión, privatizaban ese hospital y aquella escuela, o los mercados se iban haciendo poco a poco con las riendas de la democracia en muchos países. Todo era un sueño, tanto se había conseguido a lo largo de generaciones…

En el año 2008, una crisis económica mundial empieza a sonar en todos los medios de comunicación: «créditos ficticios», «inflación», «crisis hipotecaria», «Lehman Brothers», «burbuja inmobiliaria», empiezan a instalarse en nuestras cabezas como el «buenos días» o «buenas noches». Muchas cosas tampoco las llegamos a comprender, pero empezamos a salir de nuestro letargo e interesarnos por los oscuros entresijos de este sistema económico que nos envuelve. Los años pasan sin que la situación mejore, las consecuencias recaen ya directamente sobre el pueblo, de entre el cual surgen algunos grupos agarrados a la realidad, indignados ante la situación, que preparan su voz para cuestionar cómo se consiguió lo que ahora se desvanece, a base de ajustes, mejor dicho, recortes ineficaces y antisociales. Otros simplemente hacen lo que, por inercia, una sociedad acomodada les ha enseñado: “No te preocupes, acomódate en tu sofá, ya hiciste todo lo que podías por la democracia, el voto es más que suficiente”. Los políticos tratan de defenderse con viejas artimañas, recurriendo a tiempos pasados, aludiendo a la herencia del otro, enzarzándose en discusiones con su adversario, quien debiera ser un aliado dispuesto a colaborar.

Las plazas han tomado, con palabras afiladas por sus armas, los más valientes defensores de la democracia, y piden con un grito indignado que nadie se resigne, que luchen todos por su presente y futuro. ¿Existe algo más reconfortante para una democracia? ¿De qué podrían estar más orgullosos sus acomodados defensores? Ahora todos saben que un conjunto de garantías sociales conforman el estado de bienestar, son para todo el mundo, porque hasta el más recompensado económicamente podría llegar un día a depender de ellas, las pagamos entre todos, incluso haciendo más esfuerzo los menos enriquecidos. Son, entre otras, la educación y la salud, para siempre, ojalá, universales y gratuitas; ¿quién no ha oído hablar ahora de desarrollo sostenible? Sí, ese que se compromete con el futuro, partiendo del hecho más evidente: el mundo cuenta con recursos limitados; ¿quién no ha visto caer a quien un día eligió un pueblo? Ahí tienes a Papandreou y Berlusconi derrocados por la dictadura de los mercados, esos imprevisibles lodos donde nadie osa intervenir, y sustituidos por gobiernos de tecnócratas, como si un conjunto de números fuera cada persona; ¿quién no se indigna cuando oye que las cuentas de una organización sin áni-mo de lucro tienen un agujero de un millón de euros? Efectiva-mente, «no hay pan para tanto chorizo»; y podría seguir con esta lista de elementos que la gente, por fin, va añadiendo a su conciencia, aunque de nada valga si permanecen pasivos.

Por todo eso, lo digo bien alto, ¡Gracias a la crisis!¡Gracias a este aviso!; que nos saca de una pesadilla, la de estar en un sueño, para entrar a formar parte de la realidad, una que a veces duele y nos trata sin piedad, pero que nos dice las cosas de frente, con claridad. Que ya nadie se quede ensimismado en los infinitos placeres del capital, tampoco es un sacrificio como el de portar una cruz descalzo, pero, desde luego, mucho más efectivo. Unámonos todos para cambiar las injusticias que nos rodean, ya seas el antiguo votante del pdi o del pdd, o el de más allá, tu participación activa en el sistema es necesaria, la sinergia del pueblo es su mejor aliada. Tómate la molestia de informarte sobre las propuestas de los distintos partidos, manifiéstate sin dudarlo cuando lo creas necesario, actúa en la red o en las calles, pero actúa.

Artículo escrito por: Miguel Villanueva

Homeopatía: agua muy cara

La homeopatía es una de las mal llamadas medicinas alternativas que fue creada por el médico Samuel Hahnemann a finales del siglo XVIII y ha ido ganando popularidad en los últimos años. Lamentablemente, aunque no hay ninguna prueba de su eficacia y sus bases son cuando menos controvertidas, en muchos países no hay una respuesta de la comunidad médica firme e incluso cuenta con financiación pública (aunque en algunos sitios esto empieza a cambiar como en Reino Unido donde se está intentando retirar la financiación y la British Medical Association también se ha posicionado en su contra).
La homeopatía se basa en dos principios:
Primero: Lo similar cura a lo similar, es decir, que si una cierta sustancia te causa una enfermedad, esa misma sustancia te la cura. Así por ejemplo, los productos homeopáticos contra el insomnio se basan en la cafeína.
Segundo: Cuanto más diluida está una sustancia más fuerte será su efecto. Sí, así tal cual. Para justificar esto dicen que el agua tiene memoria, y que recuerda cual es la sustancia con la que ha estado en contacto. Esto, por supuesto, no está comprobado científicamente y va contra todos los principios de la física y la química, además de ser simplemente absurdo por la cuenta que nos trae, porque el agua que bebemos ha estado en contacto con muchas, muchas cosas, y bastantes muy desagradables, cada cual con su imaginación.
Para denotar cuán fuerte es el producto, en los productos homeopáticos se incluye una etiqueta del tipo “15 CH, 30CH, 200CH…” en relación a cuantas veces ha sido diluido. El significado es que si un producto es 30CH quiere decir que se ha diluido 30 veces, esto es:
Se coge un mililitro del principio activo y se diluye en 100ml de agua, tras esto se agita, se coge un mililitro de esta muestra y se vuelve a diluir en otros 100ml de agua, se vuelve a agitar…. y así 30 veces. Con un poco de matemáticas, en cada dilución se disminuye la concentración del principio activo en un factor 1/100, por lo tanto, después de las 30 diluciones tendremos 1 molécula de principio activo por cada 100^30 moléculas de agua, esto son unos 3*10^34 litros de agua, es decir, en números redondos, que si llenáramos una “piscina” que tuviera 30.000.000 (treinta mil millones) de veces el volumen de la Tierra, habría una única molécula de principio activo en ella (si nos vamos a una dilución 200C ni hablamos). Vamos, que curarte no te cura, pero es un gran “medicamento” contra la deshidratación.
Sólo con esto ya se puede ver que la homeopatía no es más que una estafa “legal” que factura más de 1.500 millones de euros sólo en Europa, y que carece de cualquier fundamento científico. Sin embargo, los defensores y usuarios de la homeo-patía no atienden a estas razones, y algunos de los argumentos más utilizados para justificar su uso son:
“No tiene efectos secundarios”. Por supuesto que no, el agua sabemos que es inocua, pero eso no significa que cure ninguna enfermedad.
“No se han hecho estudios suficientes para decir que no funciona”. Tampoco es así, hay miles de estudios sobre homeo-patía publicados, los argumentos de “no se estudia porque no interesa a las farmacéuticas” son falsos.
“Los estudios dicen que la homeopatía funciona” tampoco es cierto, todos los estudios serios hasta la fecha (con doble o triple ciego) muestran que los efectos de los productos homeopáticos son indistinguibles del placebo. Sí hay estudios, sin embargo, que dan resultados positivos, incluso algunos hechos con animales, sin embargo, todos ellos han seguido procedimientos poco rigurosos y sin las garantías que se exigen en los estudios científicos, además están financiados  en su mayo-ría por empresas que se lucran con la homeopátia (y últimamente también se dedican a financiar masters y hasta cátedras de homeopatía en universidades públicas) y realizados por gente con intereses económicos en los resultados.
“Pues a mí me funcionan” de nuevo, el efecto placebo es el responsable de eso, en cambio los medicamentos científicamente probados no sólo producen también efecto placebo, sino que además curan la enfermedad.
Para terminar, me gustaría explicar porqué hay que ser críticos con la homeopatía y no dar lugar a la “tolerancia” con ésta, ya que también está la gente que pone el grito en el cielo ante las críticas por la poca tolerancia hacia ésta. Al parecer hay que ser tolerantes porque “total, no hace daño a nadie” y todo el mundo tiene que poder decidir qué es lo que prefiere. El caso es que con las pseudociencias y en especial con aquellas que proclaman beneficios sobre la salud (reiki, homeopatía, flores de Bach, “bioenergías”, “medicinas cuánticas” y un largo etcétera) esto es falso, sí hacen daño ya que no se estan tratando correctamente las enfermedades y esto genera un peligro real para la salud, no son pocos los enfermos de cáncer que han muerto por rechazar el tratamiento convencional en favor de la homeopatía. Va mucho más allá de una discusión “intelectual” sobre si tiene o no tiene fundamento, sino de que hay gente que realmente se creen lo que dice, que recurre a ella y que pone en riesgo su salud. Así pues, no cabe ningún tipo de tolerancia con un negocio que se lucra a base de engañar y jugar con la salud de las personas vendiendo como supuestos medicamentos agua (o incluso pastillas de sacarosa y lactosa impregnadas con estas diluciones)  muy, muy cara.

Artículo escrito por: Sergio González

Bosón de Higgs

Todos hemos oído hablar del experimento físico más ambicioso hasta el momento, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), pero ¿para qué sirve realmente? Bueno, la respuesta es compleja, pero vamos a intentar dar una visión simple de su función.
Empecemos situándolo. El LHC es un acelerador y colisio-nador de partículas de 27 km de circunferencia perteneciente al CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) y ubicado en la frontera entre Francia y Suiza.
Su propósito principal es el de validar el modelo estándar de física de partículas (planteado entre 1970 y 1973). Esta es una teoría que describe las relaciones entre las interacciones fundamentales conocidas (interacción nuclear fuerte, interacción nuclear débil, interacción electromagnética e interacción gravitatoria) y entre las partículas elementales que componen toda la materia y, por tanto, recrear las condiciones del origen del universo después del Big Bang.
Entrando en materia (nunca mejor dicho) la teoría estándar considerada actualmente tiene muchas preguntas a las cuále, no se sabe dar respuesta, como la existencia de antimateria, la gravedad cuántica o el estudio de las constantes físicas básicas. La solución a todos estos interrogantes se está buscando en otras teorías como, la popularmente conocida teoría de cuerdas (si no te suena deberías ver The Big Bang Theory, serie recomendable).
Aun cuando no es un modelo completo, y a pesar de ser una teoría muy compleja, se considera lo suficientemente buena para aceptarla como teoría parcial válida. A través de una serie de ecuaciones matemáticas explica los tipos de partículas, si existen o no, cuáles son sus características y como se comportan, además de las interacciones entre ellas y demás fisiqueces. El problema recae en una parte muy importante: no es capaz de explicar la diferencia entre una partícula con masa y una partícula que carezca de ella.
La pregunta que se te puede plantear es, ¿cómo piensa el LHC validar este modelo? Según la forma más sencilla del mo-delo estándar, era necesario considerar que todas las partículas carecían de masa y, más locura aun, que se movían siempre todas a la velocidad de la luz.
Obviamente esto carece de todo tipo de lógica, pues hay partículas que tienen masa y que se mueven a velocidades menores que la de la luz, de hecho, lo más común es el caso contrario. Hay algunas pocas partículas que carecen de masa, y son precisamente estas pequeñas las que se mueven a la velocidad de la luz. He aquí el gran interrogante, el precursor: es necesario un mecanismo con el que poder dilucidar la existencia o no de la masa.
Allá por los años 60-70 se juntaron unos locos de pelo blanco para tratar tal másico tema. Entre ellos un tal Peter Ware Higgs, que no era ni el más listo, ni el más aplicado, pero si el más espabilado, pues es él quien da nombre al núcleo central de la demostración de la teoría estándar: el bosón de Higgs.
Sin entrar en modelos matemáticos ni explicaciones complicadas la idea es la siguiente: al igual que existen campos como el magnético o el eléctrico, consideremos en un ejercicio de reflexión y aceptación la existencia de un nuevo campo, el campo de Higgs. Este rellena y cubre cada espacio de nuestro entrañable universo, lo llena todo. Ya no se consideraría el vacío absoluto, pues este campo hipotético está en todas partes.
¿Qué es el campo de Higgs?
La respuesta no es fácil. Sin ir más lejos, William Waldegrave, Ministro de Ciencia del Reino Unido allá por 1993, lanzó un desafío a los físicos de su país en el que les retaba a explicar el bosón de Higgs en un solo folio con un suculento premio de una botella de champán para el ganador, el cual resultó ser David J. Miller. Ahora intentaremos ser nosotros merecedores de esa botella. Vamos a ello:
De acuerdo con la dualidad onda-corpúsculo de la mecánica cuántica, toda onda es partícula y toda partícula es onda. Es decir, cuando una onda se propaga, hay una partícula que re-presenta la ondulación en dicho campo. De igual manera que para el campo electromagnético, es el fotón el que representa la ondulación.
Por tanto, el campo de Higgs debería tener una partícula asociada, que en este caso se llama bosón de Higgs. Según la teoría de Higgs, esta partícula se movería a la máxima velocidad posible, la velocidad de la luz, y sería una partícula sin masa, una partícula que no interaccionaría con el campo que lleva su nombre. Podríamos decir que no tendrían “resistencia” al campo y por lo tanto no tendrían masa, al contrario de lo que ocurriría con las demás partículas conocidas que al tener la interacción con ese campo, no podrían viajar a la velocidad de la luz y por consiguiente tendrían poca masa.
Resumiendo, la “masa” de todas las partículas conocidas es el nombre que damos a la intensidad de su interacción con el campo de Higgs, cuanto más interaccione, mayor masa tendrá y menor será su velocidad.
Te estarás preguntando cómo demuestro que el campo de Higgs es real.
Para encontrar evidencia de éste se harán chocar unas partículas pesadas en el interior del LHC (quark top con uno antitop), y buscarán entre los “fragmentos” que surjan algo que se asemeje a lo que teóricamente se espera en su comportamiento, dado por las ecuaciones de Higgs.
Por lo que sí se demuestra la existencia del bosón de Higgs, se determinaría que el campo de Higgs es real. Con esta conclusión se explicaría la existencia y comportamiento de la masa, y daría a la teoría estándar de la física de las partículas un fuerte empujón, adquiriendo mayor peso e importancia dentro de esta rama de la ciencia.
Cabe destacar que en algunos artículos, películas y dentro del populacho fantasioso, las partículas de Higgs son denominadas también “partículas de Dios” o ”partículas divinas” y son caracterizadas con propiedades fantasiosas, “polvos mágicos de hadas”, eterna juventud, etc. Obviamente son sólo carac-terísticas fantasiosas, ya que en la actualidad sólo se desconoce el valor exacto de su masa en el caso de que se confirme su existencia.

Artículo escrito por: Óscar Barba & Javier Ganso

Rebelión en la Granja

A lo largo de mi vida me he encontrado con mucha gente que renegaba del valor de la lectura, o de la necesidad de estudiar filosofía, historia o literatura en bachilleratos técnicos. Y es precisamente en estos momentos de crisis y de revolución social cuando más se notan las carencias en estas materias de gran parte de la sociedad.
Leer la prensa habitualmente es algo útil. Pero en estos tiempos de manipulación mediática por parte de unos medios, que en su mayor parte pertenecen a los lobbys económicos, los clásicos, escritos fuera de todo contexto actual, nos pueden permitir tener una visión mas objetiva de lo que nos acontece.
Hace poco releí un libro que para muchos será conocido: Rebelión en la granja, en el que se narra cómo unos animales se rebelan contra el ser humano opresor y la posterior degradación del ideal a costa de una clase selecta que se acaba aprovechando del resto. George Orwell escribió este libro hace alrededor de 70 años y aunque es una crítica mordaz de los regímenes totalitarios, y más en concreto del Stalinismo, su actualidad en muchos aspectos es abrumadora.
En el libro, tras derrocar al hombre, se establece un régimen democrático y se marcan una series de directrices como el reparto de comida o la edad de retiro; al igual que una serie de preceptos bajo los cuales se han de guiar, que quedan reflejados en siete mandamientos (como una constitución). Pero poco a poco, la clase dirigente, representada por los cerdos, cuyos mandatarios serán Napoleón y Snowball, de visiones completamente opuestas, se va asignando privilegios. Por ejemplo:
“… las manzanas caídas de los árboles serían llevadas al guardarnés para el consumo de los cerdos. … algunos animales comenzaron a murmurar, pero en vano. Todos los cerdos estaban de acuerdo en este punto, hasta Snowball y Napoleón.”
Es realmente curiosa la similitud con la facilidad que tienen PP y PSOE para ponerse de acuerdo a la hora de subirse el sueldo o aumentar los privilegios de la clase política, aunque no lo estén en el resto de asuntos. Y para defender esta postura no usan argumentos muy distintos a los que se utilizan actualmente, el miedo. Miedo a que vuelva el hombre “si no lo hacéis así Jones volverá”, o actualmente “si no hacéis todo lo que decimos nos arruinaremos todos”. Pero todo esto no se consigue sin la ayuda de tres fuerzas fundamentales: un brazo opresor, representado por perros de presa (fuerzas de seguridad del estado); el manipulador mediático, representado por un cerdo perteneciente a la clase privilegiada, Squealer (mucha de la prensa de este país) y las ovejas, que re-presentan a la masa estúpida que corea sin saber el qué, dando la poca legitimidad que necesita al dictador (cualquiera de los que estaban dando votes hace unos días en Génova o hace cuatro años en Ferraz). Pero también están representadas otras muchas facciones de la sociedad como la iglesia, los intelectuales y el proletariado, representado por un caballo, Boxer, que acaba convirtiendo en sus dos lemas “Napoleón siempre tiene razón”, muestra de lo peligroso que es no tener pensamiento propio, y “trabajaré más fuerte”. Y sirviéndose de todo esto los cerdos van otorgándose más privilegios:
“Los cerdos en verdad no trabajaban, pero dirigían y supervi-saban a los demás, a causa de sus conocimientos superiores era normal que ellos asumieran el mando.”
Y, aprovechándose del deseado analfabetismo­­­ del resto (no seré yo el que diga que recortar dinero en educación es un intento por crear una masa estúpida fácilmente adoctrinable y no un mal necesario consecuencia de la crisis), varían sus mandamientos a su antojo para beneficiarse. Es curioso cómo en el libro se habla de crear una nueva escuela para los hijos de los cerdos, olvidándose de los del resto de la granja. Los que han nacido para tirar del arado, que se dediquen a tirar del arado.
También para afianzarse en el poder usan dos métodos bastante actuales, el echar la culpa de todo a un enemigo, creado mediante la manipulación (tampoco seré yo el que diga que en este país se ha utilizado la inmigración como la causa de todos nuestros problemas) y la creación de rencillas internas que impidan la unión contra el verdadero enemigo y causa de sus males, la clase dirigente.
Por no hablar de la manipulación histórica, en la que varían lo hechos a su antojo valiéndose del desconocimiento del resto.
“No era que estos animales no trabajaran a su manera. Existía, como Squealer nunca se cansaba de explicarles, un sinfín de labores en la supervisión y organización de la granja. Gran parte de este trabajo tenía características tales que los demás animales eran demasiado ignorantes para comprenderlo.”
¿Acaso no ocurre lo mismo actualmente? ¿No se escudan en el desconocimiento general de cómo funciona el sistema financiero mundial?: primas de riesgo, deuda pública, agencias de rating… para decirnos que al final los de siempre van a tener que trabajar más y tener menos? Rajoy en el balcón de Génova dijo “esfuerzo compartido y equitativamente repartido” y, similar a como lo hace Napoleón en el libro, arengó a un espíritu patriótico para trabajar más y no quejarnos con lo que nos viene. No se equivoca, no hay más que conocer un poco de historia para saber de la entrega y sacrificio de los españoles, y también de su estupidez para hacerlo siempre en beneficio de una clase dirigente inepta. Esto era así con los Austrias, lo fue con los Borbones y lo sigue siendo con la partitocracia PPSOE.
Ya se oye a los mercados, de voz de sus mas fieles servidores como S&P, exigiéndole medidas sorprendentes. Dudo que una de ellas sea la tasa a las transacciones financieras, porque en este mundo globalizado que nos han vendido ningún país tiene cojones agallas de ponerlas por su cuenta.
Pero bueno, al igual que ocurre en el libro, veremos como gradualmente reducirán nuestro estado del bienestar y cada vez trabajaremos más para que unos pocos sigan viviendo igual de bien. Y, al igual que ocurre con el pobre Boxer, veremos como después de una vida de entrega y trabajo al final lo único que nos quede será una carreta hasta el matadero. Y todo por un supuesto bien común y la defensa de un ideal mancillado.
Pero no solo existe Rebelión en la Granja, hay otros muchos libros y autores. En el contexto actual me gustaría destacar Ensayo sobre la lucidez de Saramago (en el que la mayoría de una ciudad vota en blanco). Lo leí hace ya varios años por primera vez y me pareció que era exagerada la burla que hacía de los políticos en sus intervenciones dotándoles de un lenguaje rimbombante y vacuo. Pero cuando surgió el 15M me pareció que había reflejado la clase política muy fielmente. Era vomitivo ver cómo se les llenaba la boca de la palabra democracia y de “confianza en la responsabilidad democrática del pueblo español”. Como si los primeros acampados en Sol no fueran lo más demócrata que haya visto este país en mucho tiempo. Al igual que Rebelión en la Granja podéis ver como procede el estado de “derecho” en cuanto se ve amenazado.
Lo que he intentado con este artículo es animaros a leer, pensar y sacar vuestras propias conclusiones sobre las circunstancias que nos acontecen. Porque cuanto menos iletrados seamos, más difícil les será controlarnos y manipularnos.
“La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los tota-litarios sino sobre las faltas de los demócratas.”
Albert Camus

Artículo escrito por: Rodrigo Núñez

Lo que ha pasado

Lunes 21 de noviembre. Amanecemos con la noticia que todos esperábamos: Mariano Rajoy y el Partido Popular han logrado una aplastante mayoría con 187 escaños, lo que le da manos libres para gobernar por su cuenta durante los cuatro supuestos años que durará la legislatura. Por otro lado, el Partido Socialista ha tocado fondo tras perder más de cuatro millones de votos y alcanzar a duras penas los 110 escaños. Sin lugar a dudas, el otrora partido en el gobierno se ha sumido en una crisis sin precedentes que necesitará de medidas urgentes para renovar su liderazgo y poder ejercer una oposición digna.


Sin embargo, las sorpresas en estas elecciones han venido de la mano de los minoritarios. El increíble ascenso de Izquierda Unida y de Unión, Progreso y Democracia ha conseguido que sendos partidos multipliquen su representación en el Congreso, llegando a 11 y 5 diputados respectivamente, desde los 2 y 1 que tenían en 2008. También es destacable el gran ascenso de CiU que sube 6 hasta colocarse en los 16 diputados, y Amaiur, la coalición abertzale que entra como nueva formación con 7 escaños.

Lo que está realmente claro es el reflejo que hay en estos resultados del malestar general del pueblo español con la clase política actual. Si sumamos la abstención más los votos blancos y los nulos, nos sale un resultado casi idéntico a los más de 10 millones de votos que ha recibido el PP. ¿Cómo puede ser que siendo esto así, tengan el 55% de los diputados? Otro dato: la suma PP+PSOE ha bajado 10 puntos en estos comicios, lo cual indica la clara tendencia a la baja del famoso bipartidismo que impide de momento la aparición de una tercera fuerza política que suprima la alternancia en el poder. ¿Y el Senado? Esa cámara carente de funciones y que cada vez más y más españoles dudamos de si su existencia sirve para algo o simplemente se trata de un albergue de jubilados políticos. Pues bien, los datos son, cuando menos, llamativos: aproximadamente 1.250.000 españoles votaron en blanco para esta cámara y 900.000 introdujeron una papeleta considerada nula. En total un 9% de los votantes dio la espalda al Senado y optó por esta señal de protesta contra la Cámara Alta. ¿No debería reconsiderarse la apuesta por un poder legislativo bicameral? No abogo por la supresión del Senado, sino por dotarle verdaderamente de las funciones que le corresponderían como cámara de representación territorial, anulando, de paso, las circunscripciones provinciales para el Congreso pasando a una única circunscripción nacional, para alegría de Rosa Díez.
Con esta información en la mano, la pregunta es: “¿Qué nos depara esta nueva legislatura?” Tradicionalmente, la acumulación de poder es mala, tanto para unos como para otros. Y ahora mismo estamos viviendo un momento en el que la derecha tiene el gobierno de 11 (próximamente serán 12) de las 17 comunidades autónomas, la inmensa mayoría de los ayuntamientos, y el poder absoluto en el Congreso y el Senado. Al otro lado, nos encontramos una oposición totalmente atomizada, con un gran número de partidos políticos distintos. El PSOE debería llevar las riendas de esta oposición, pero Rubalcaba está en cuestión y no hay un líder claro. IU y UPyD son las otras dos fuerzas nacionales con más poder: intentarán hacer lo posible, pero con 16 escaños no se puede hacer mucho, aunque esperemos que hagan fuerza para lograr el cambio en la famosa Ley Electoral. Y por último, los partidos nacionalistas, con CiU y Amaiur a la cabeza, se van a centrar en temas independentistas y de autogobierno, para variar. ¿Qué nos queda? Que el PP haga y deshaga a su antojo, como ya hizo en la le-gislatura 2000-2004. María Teresa de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha y mano derecha de Rajoy, dijo hace pocos días que en su partido estaban preparados para la oleada de protestas y huelgas que desencadenarán las duras decisiones que tendrán que tomar cuando lleguen al gobierno. ¿Servirán para atajar la crisis? ¿Se pondrá freno al desempleo y a la famosa prima de riesgo? ¿O a los mercados les dará igual el giro a la derecha que hemos “decidido” los españoles y seguirán devorando nuestra frágil economía? Sinceramente, creo que la respuesta no la tiene Rajoy, sino Merkel y compañía… Y también soy de la opinión de que al nuevo presidente se le conocerá como “Marianico, el corto”… con la que está cayendo, no le doy más de dos años en el poder.

Artículo escrito por: Diego Blanco

Ver, oir y pagar

Salta a la vista que desde hace años el fútbol ya no es tan sólo un deporte. Los intereses empresariales están cada vez más presentes en todos los ámbitos en los que se pueden sacar beneficios, que al fin y al cabo es lo que importa, los beneficios y no el fútbol.
Cambio de nombre de clubs (Getafe Team Dubai), de estadios (Reino de Navarra), cambio de escudos (Zaragoza con su 75 aniversario), del propio nombre de la competición (Liga BBVA, Liga Adelante)… ¿hasta dónde vamos a llegar? Además, con la llegada de Mediapro, inversor de 600 millones de euros anuales en compra de eventos deportivos, tenemos fútbol los viernes y los lunes; de locos. ¿Los aficionados están de acuerdo? No, pero al fin y al cabo, es algo que no importa a nadie. Es triste pero se tiene más en cuenta al público televisivo que al que anima al equipo en el estadio y hace grande a un equipo, año tras año, siglo tras siglo. Un aficionado no se ve como una pieza clave para el club, sino como un billete más, simple mercancía. Por poner un ejemplo cercano a todos, la entrada más barata para ver un partido de Segunda División (me niego a llamarla de la otra manera) que enfrenta al Valladolid y al Villareal B en Zorrilla es de 20 euros, ¿quién va a pagar esta barbaridad?.
Empresarios y televisiones han atacado este deporte con precios abusivos e inasumibles para una gran mayoría de la población en estos tiempos de crisis. Quién lo iba a decir hace 20 años, aquellos tiempos en los que el fútbol era algo popular y al alcance de todos. Aquello era un espectáculo al que iban las familias y gran parte del estadio estaba de pie. Un aconte-cimiento emocionante del que la gente salía ronca de dejarse la voz por un sentimiento. Aquello era fútbol. Hoy, muchos abuelos futboleros, no pueden sacar el pase en el lugar de toda la vida o ni siquiera se lo pueden sacar en la zona más barata… Y no es que tengan poco dinero, qué va, el problema es que un abono en primera de media ronda los 500 euros. Abusivo.
Da absolutamente igual que lleves 50 años siendo socio de un equipo, recibirás palos como el que más, y la temporada siguiente pagarás 40 euros más por tu abono. Mientras tú te dejas el bolsillo, los jugadores cada vez cobran más y se ficha más caro, los jeques dominan el panorama jugando con equipos y su historia como si fuesen juguetes, se hacen estadios nuevos con enormes inversiones que a la larga, viendo la situación, serán auténticos pufos…
Se están perdiendo los valores que han hecho grande al fútbol. ¿Hacia qué dirección se esta yendo? Da absoluto pánico la situación en la que estará este deporte dentro de 10 años. No se dan cuenta de que son los aficionados los que hacen que todo funcione, los que llenan los estadios, los que compran los periódicos y cada lunes comentan la jornada, los que pagan abonos, las entradas y viajan con sus equipos, los que mantienen vivas las tradiciones de un deporte centenario. Un deporte que esperemos que tome otros rumbos antes de que sea demasiado tarde.

Artículo escrito por: Alejandro Álvarez

Evolución del pádel

El pádel es un deporte relativamente nuevo, y si no cambian las cosas se convertirá en una de las disciplinas más practicadas en el nuevo siglo, sobre todo a nivel amateur. Surgió como consecuencia de un viaje que Alfonso de Hohenlohe realizó a México. En este viaje visitó una pista que había construido sobre un frontón su amigo Enrique Cor-cuera, y se interesó por las reglas del llamado por aquella época “Paddle-tennis”.
Importó a España el nuevo “deporte”, construyéndose las dos primeras pistas en el Marbella Club. Posteriormente Julio Menditegui, un millonario argentino, también se interesó por el pádel y exportó la idea a su país natal. Este último ha resultado clave en la expansión del pádel a nivel internacional, ya que Argentina se ha convertido en una potencia a nivel mundial en este deporte, y lo ha sabido promocionar en otros países de su región.
Dejando un poco de lado los hechos históricos que produjeron la aparición del pádel, tenemos que ver las características por las que el pádel se ha convertido en un deporte en auge en los últimos años. Por un lado el pádel es un deporte de raqueta (aunque se juega con una pala), pero a diferencia del tenis, el nivel físico necesario para su práctica es muy limitado. Además es un deporte que se juega en parejas. Esto conlleva que dife-rentes grupos (mayores, niños, mujeres…) puedan tener la posibilidad de practicar esta disciplina, ya que el esfuerzo físico requerido es muy reducido. Por otro lado, e intentando siempre mostraros por qué el pádel está triunfando más que el tenis en el nivel aficionado, el pádel es un deporte mucho más sencillo técnicamente que el ya citado tenis, ya que requiere de movimientos más sencillos y fácilmente mecanizables. Es un hecho que todos sabemos jugar a las palas en la playa, por tanto, al pádel que es parecido, todos sabrán jugar, mejor o peor, eso es lo de menos.
Pero el pádel tiene una importante limitación, como es la de su difusión mediática. Es un deporte, que por las características de la pista, se puede retransmitir muy mal por televisión. Esto afecta a su expansión ya que países como pueden ser EEUU y Japón, donde la importancia de los medios es inmensa, y donde apenas es popular (por ahora) este nuevo deporte llamado pádel. Pero con la sucesiva celebración de eventos y campeonatos, poco a poco irá ganando cuota de poder dentro de las actividades deportivas.
A nivel profesional el pádel todavía tiene mucho que mejorar pero en pocos años, el circuito profesional irá creciendo en cuanto a integrantes y en cuanto a calidad. Actualmente la ma-yoría de las parejas de la élite profesional tiene raíces argentinas, destacando desde hace años la pareja formada por Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguin. Lamperti, Nerone, Gutierrez o Juani Mieres son otras de las figuras que destacan en la actualidad.

Artículo escrito por: David San Bruno

Calquera tempo pasado foi mellor

No creo que haga falta hablar de la actual situación de la liga española de fútbol, donde Madrid y Barcelona se reparten los títulos desde hace 8 años. Sería muy hipócrita por mi parte decir que esta situación me desagrada, dado que tras una infancia en la que los otros niños me miraban raro por llevar una camiseta azulgrana, mola ver que tu equipo tiene al menos la mitad de posibilidades de terminar la temporada como campeón. Pero de esa niñez traumática no solo conservo malos recuerdos futbolísticos. Mi Barça no ganaba, pero no por ello la Liga perdía emoción, como pasa ahora desde la jornada 10, donde la primera y segunda posición solo serán ocupadas por dos equipos el resto del curso. Era bonito ver al Celta y al Depor luchando por entrar en la Champions; cómo el Valencia se resarcía de sus dos finales de la Liga de Campeones perdidas de manera consecutiva ganando dos ligas en tres años; como la Real Sociedad juntó una generación brutal que luchó por el título hasta la última jornada…
El fútbol ha sido especialmente cruel con Galicia, cuyos días de gloria parecen quedar lejos. Si antes tenía dos equipos peleando por las plazas europeas, ahora, mientras escribo estas líneas, van a jugar el primer derbi en años… en Segunda división. En este artículo pretendo recordar los años dorados de estos dos equipos, que me pillaron cuando vivía en Galicia así que los viví bastante desde dentro.

Celta de Vigo:

Puede que sus éxitos no sean recordados con tanta nitidez por haber coincidido su mejor época con los años dorados del Depor, y es una lástima que no llevase ninguna copa a las vitrinas de Balaídos (sin embargo, fue elegido mejor equipo del mundo del mes, en febrero de 2001, por la IFFHS), pero este conjunto destacó por su juego rápido y vistoso.
Su despegue se debió a la llegada de jugadores como Makelelé, Revivo, Giovannella, Karpin, Mostovoi, Gustavo López, Caballero y, poco después, Catanha y Pinto entre otros. Fichados a bajo precio, llevaron al conjunto de luchar por la permanencia a ser un fijo de la UEFA y alcanzar la Champions un año.
Jugadores Míticos: si bien todos los mencionados anteriormente formaron el mejor grupo de futbolistas que han visto en Vigo, eran dos los máximos exponentes del club: en primer lugar, “el Zar” Mostovoi, un lujazo de jugador. El ruso derrochaba clase y fútbol, tenía una volea espectacular y un temible tiro lejano. Pero se ganó a la hinchada por su comportamiento exaltado, protestando hasta el límite, no faltando a ninguna tangana. Es el jugador que más veces ha vestido la camiseta celeste en Primera. Buscad en Youtube “generación Mostovoi”, un vídeo genial que mezcla sus mejores goles y regates con su carácter polémico. Y por esto también se caracterizaba el otro referente del club, que también era ruso: Valeri Karpin. Entre los dos formaban uno de los tándems más creativos de la última década, aunque la fama de protestón nunca abandonó al rubio mediapunta.

Logros: además de encadenar seis participaciones consecutivas en Europa, no creo que nadie en Pontevedra olvide aquellos octavos de final de la Champions contra el Arsenal, en el que pusieron al todopoderoso conjunto londinense (era la época de Henry, Pirés, Bergkamp…) en apuros. La eliminación fue el principio del fin, porque la competición europea desgastó mucho al equipo, que descendió ese mismo año.

Deportivo de la Coruña:

Si bien tuvo el precedente del “Superdepor”, que a punto estuvo de arrebatarle una Liga al Barça, fue bajo la dirección de Irureta (y la presidencia de Lendoiro) entre 1998 y 2006 cuando los coruñeses se hicieron unos fijos de las competiciones europeas, llegando a ganar una Liga (y dos subcampeonatos), una Copa del Rey y dos Supercopas de España. Al igual que sus vecinos de Vigo, el Depor logró juntar una generación excepcional, pero gozó de mayor continuidad (algunos de los integrantes del mencionado “Superdepor” protagonizaron también la “era Irureta”, como Fran, Donato o Mauro Silva), formando un bloque muy sólido con jugadores que se conocían y complementaban muy bien, como Naybet, Manuel Pablo, Diego Tristán, Roy Makaay, Songo´o, Molina, Sergio, Djalminha y Valerón.
Jugadores Míticos: resulta difícil escoger a un par de jugadores de esta plantilla de leyenda, pero personalmente me quedo con Fran y Valerón (aunque me sabe mal no escoger a Donato y Djalminha, otra vez será).
Hablar de Fran es hacerlo del máximo estandarte de los deportivistas. Jugó 14 temporadas (1991-2005), siendo el jugador que más veces ha jugado con la camiseta blanquiazul en Primera División. Empezó a destacar paralelamente al crecimiento de su equipo, lo que le dio un rápido reconocimiento. Pese a estar a punto de irse a Madrid primero y Barça después, permaneció fiel a sus colores y se retiró en el club de sus amores, algo que la afición de La Coruña nunca olvidará. Y qué decir respecto a Valerón. Está en su undécima temporada en el equipo, y es posiblemente el jugador con más clase (con permiso de Djalminha) de su historia. Las lesiones le han lastrado las últimas temporadas, si bien es cierto que nunca ha dejado de sentir los colores y el año pasado fue el jugador que más puso de su parte para evitar el descenso del equipo.
Logros: entre sus títulos destacan la Copa del Rey del 2002, que ganó al Real Madrid en su estadio (se jugaba allí con motivo de su centenario y paso a conocerse como “el centenariazo”). Sin embargo, es imposible olvidar su gesta en los cuartos de final de Champions de 2004, cuando perdió con el Milán en San Siro por 4-1. Parecían eliminados, pero en Riazor ganaron 4-0, protagonizando una de las mayores remontadas de los últimos tiempos. Solo el Oporto de Mourinho les privó de la final.

Artículo escrito por: Mario Alija